Pedirle Peras al Olmo

Los conflictos con los demás, enfrentado la muerte de uno o varios de nuestros hijos, nos hace perder la poquito balance que tenemos… 
De los grandes conflictos que se estrenan con la muerte de nuestros hijos, es que la vida de los demás continua y para nosotros, el mundo se está derrumbando, y todos los demás, nuestra impresión es que continúan su vida como si nada hubiera pasado, y para nosotros, el terremoto luego de los primeros días que la compañía abunda, continua, la réplicas de aquel cataclismo, son una más potente que la otra, y todos los demás que no somos nosotros, todos ellos que no viven en nuestro techo, en nuestro pellejo, sencillamente siguen su vida, siguen riendo, siguen corriendo, siguen su vida, siguen siendo los mismos, como si nada hubiera pasado.
Es poco decir que nuestro mundo se cae a pesados, y empezamos a recibir, de toda esta gente que parece no afectarle la muerte de nuestros hijos, frases trilladas tan falsas y tan sin sentido, como podrían ser: “ahora tienes un angelito en el cielo”, el famoso y vacío “lo siento”, “Dios lo libro de algo peor”, “entrégueselo a Dios”, “los hijos no nos pertenecen”, “yo no sé como hace usted, yo me moriría sin un hijo mío muere”, “Dios todo lo hace perfecto”, “usted se siente así porque está lejos de Dios”, “ya no llores, el está mejor”, “te acompaño en tu sentimiento”, “lo que sientes es falta de fe”, y las frases pueden ser tantas como páginas quisieramos llenar, y todas tiene en común un enorme vació, quizás podríamos de esta, que son irrespetuosas ante el sufrimiento, porque todas estas frases, están hechas de ignorancia, carecen quizás de los más importante, la experiencia, la sabiduría que se necesita para dar consuelo, para entregar un frases de estas, y no solo repetirlas, como loras.

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Ahora es luz.

Al cabo de seguir el camino que nuestro corazón nos encaminaba, pasando por el centro del dolor  comprendimos que Manri se convertía en luz, en la luz que nos transforma, porque Manri se convirtió en la luz que nos permite mirar mejor la vida, en la luz que ilumina todo aquello que de otra forma no puede ser visto, es luz para mirar mejor los pasos que damos en nuestro camino, es luz para poder mirar a los ojos a nuestro prójimo, es la luz que nos permite ver realmente lo que es importante en la vida, es la luz que nos permite ver mejor de que esta hecho el amor, es la luz que nos quita la ceguera espiritual, es la luz que ilumina nuestras verdades que nos muestran el camino para ser libres, es la luz que nos muestran el camino a lo eterno, a lo espiritual, al lo que está fuera de este mundo físico, es la luz que al compartirla se hace más grande, es la luz que llena el vacío, es la luz que ilumina nuestra soledad,  es la luz que está hecha de amor, de  bondad,  de razones, de aliento, de fuerza, de compasión y solidaridad es la luz que nos alarga la vista del corazón.

Manri ahora es luz y con el, nosotros también podemos ser luz.

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Comprendí

Cuando Manri falleció, no podía encontrarle sentido a mi pasado, al presente de aquel momento y mucho menos al futuro, me preguntaba una y otra vez, qué sentido tenía todo aquel dolor, le gritaba a Dios a cada momento porqué, porqué, porqué.

Hoy vivo en el futuro de aquel terrible momento, aquel futuro que no quería ni podía intuir que tuviera sentido, el tiempo paso y fui descubriendo que el tiempo es un recurso básico e importantísimo en nuestro caminar, pero lo que realmente es importante, es en lo que use ese tiempo que ha pasado, que me ha traído hasta hoy.

Comprendí que el gran maestro no es el tiempo, el gran maestro es el dolor, el sufrimiento y sobre todas las cosas, el amor que ha llegado de su parte a mi vida desde que supe de Kyke en el vientre de su madre hasta el día de hoy.

Ha sido el camino más difícil que me ha tocado transitar luego de su muerte, sostuve con el mayor temor intensas peleas con Dios, peleas con la vida, con todos mis seres queridos, con mi pasado y con un posible futuro; y casi sin darme cuenta, todo aquel sufrimiento fue forjando en mi cambios que poco a poco le empezaron a dar sentido a mi vida, transformándome en una persona diferente, hoy me dejo guiar por lo que dicta mi corazón y no mi razón.

Los esfuerzos por dejar de sentir el sufrimiento, por no ver los recuerdos para no sufrir, los esfuerzos para que no se dieran cuenta que estaba derrotado y para cambiar el pasado, quedaron atrás y nunca más intente no sentir, comprendí que este nuevo camino consistía en dejar de luchar con lo que siento, consistía en que tuviera sentido, consistía en que valiera la pena. Y llego un buen día en que decidí no olvidarme de nada de la muerte de Manri, no olvidar todo el dolor y sufrimiento que he vivido, y que ha vivido mi familia, porque toda esta historia que va desde que nació Kyke hasta hoy, es la luz que guía mi corazón, para nunca olvidar nada, para nunca olvidar las lecciones que llegaron, para nunca volver a ser quien fui y continuar aprendiendo de la vida.

Tres caminos encontré en aquel mar sin sentido donde vivía, uno me llevaba a desgraciar mi vida para siempre, el otro camino que hoy considero el más fácil, me llevaría a ser una versión un poco diferente de quien fui, con cambios superfluos y llevar una mascará que vería al espejo todos los días, y finalmente el camino que decidí seguir, el que implicó el mayor de los esfuerzos que jamás pensé hacer, que implico dolor y sufrimiento, implico enfréntame a Dios una y otra vez, implico afrontarme a lo peor y mejor de mí, a mis miedos, a mis culpas, a mi pasado, implico aprender de los demás, implicó reflexionar y aprender de lo sucedido y lo sentido, implica no dejar de aprender hasta hoy, implico viajar a mis adentros en busca de mi centro, implico buscar en este mundo, acciones concretas donde depositar el amor por Manri de cada día. Este último fue el camino que escogí, y lo hice porque mi corazón me guió hacia él.

En este camino aprendí a vivir la vida sin pretender quitarle ni un instante, aprendí que la vida es ahora, aprendí a saber que la vida no es buena ni mala, es la vida, aprendí a dejar de juzgar lo que sucede como bueno o malo, solo es, aprendí que la vida es para aprender a vivir, aprendí que no tengo control de lo que sucede, aprendí que el amor transforma a las personas, aprendí el verdadero significado de palabras como perdón, humildad, compasión, solidaridad, respeto, amor, aprendí que las mejores lecciones de la vida vienen envueltas en sufrimiento y en el más puro amor, aprendí que si deseo que algo suceda debo de sembrar para cosechar y Dios sabrá si me da agua para germinar lo que deseo, aprendí que la vida es hermosa y no quiero cambiarme por nadie, y decidí que el camino correcto para mí, es ser mejor persona cada día.

El tiempo en que sobrevivía terminó, hoy reflexiono y estoy agradecido de todo el amor recibido, de todo el amor expresado, de todo el amor entregado, estoy agradecido con la vida por haber sido escogido por Manri para ser su padre, estoy agradecido con Dios por su abrazo desde siempre, y hoy le encuentro sentido a la pena de cada día que ha pasado y estoy seguro que le encontraré el sentido al tiempo que aun me toca por vivir, hoy la vida es diferente, tiene un enorme significado cada momento y cada acción que hago, hoy mi vida tiene todo el sentido de ser y continuo en el camino…

 

Padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer de Costa Rica.

El tiempo no es el que cura

Recuerdan aquella frase popular que dice que “el tiempo todo lo cura”, nos la dicen gentes que no saben que decirnos ante nuestra perdida, y algunos de nosotros puede considerar que es una realidad lo que dice la misma, el caso es que me he dado cuenta en todo este tiempo, que esta forma de ver la vida, esta forma de enfrentar la vida, nuestros problemas, nuestros sufrimientos es algo equivocada al menos en parte, porque es correcto que necesitamos tiempo para ir más allá de la muerte, del dolor, del sufrimiento, pero más que el tiempo que pasa es lo que hagamos con ese tiempo, en lo que dediquemos nuestra vida, nuestro tiempo.

Por ello me parece muy bien dicho la estrofa de una canción muy llena de sabiduría que dice: “Si quieres cambio verdadero, pues ¡camina distinto!”

Les dejo el link de esta canción.

 


Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

Cuando fue

Cuando pude ver sin usar la vista
Cuando el silencio me dejo escuchar
Cuando sentí sin mi piel y olvide lo aprendido
Cuando el único tiempo que viví fue el ahora
Cuando abrace sin mis brazos y solo use mis palabras
Cuando deje de pregúntame el porqué y me diste él para que
Cuando el pasado no dolió
Cuando entendí que el amor es lo único real que tengo
Cuando los sueños regresaron y fueron míos una vez más
Cuando recordé quien era y encontré el camino hacia mi horizonte
Cuando entendí que la vida es un instante, y es mío y es tuyo
Cuando me encontré haciendo
Cuando te dejé ir

Ese día fue cuando

Amar sin límites, sin condiciones

Hay un decir entre la gente que es “nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde”, y durante toda mi vida considere que este decir se refería a una llamada de atención para apreciar a quienes amamos, a lo que nos hace falta realmente para estar bien, a lo realmente importante en nuestra vida.

Con la muerte de seres amados que nos tocan el corazón, con la muerte de nuestro hijo, escuchaba este decir nuevamente y de alguna manera me sentía eximido de esta frase, y lo digo con paz en mi corazón  porque a Kyke le di todo el tiempo que él quiso recibir de mí, me llena el corazón que en muchos aspectos de mi vida el fue mi compañero, con su partida no solo se fue un hijo, se fue mi amigo, socio, mi amor.

Al pasar el tiempo, al meditar en lo que ha significado su muerte y ausencia, he llegado a la conclusión que uno no capaz de saber lo que tenía en vida de Kyke hasta que lo perdí,  y tal vez esto puede sonar contradictorio, y si, es contradictorio, pero vuelvo a decir, no era capaz de saber lo que tenia, y hoy lo digo con muchos días recorridos viviendo su ausencia, meditando sobre su vida, sobre su ausencia, hoy a la distancia, puedo ver su vida de forma integral, disfrutando los recuerdos y sacando de ellos toda la herencia de su vida.

Codificado en sus recuerdos quedan lecciones de vida que si te decides puede hacer de ti la más bella persona a la cual puedes aspirar ser,  porque en todo el amor que nos dejan está escondido lecciones de vida que nos dicen lo que realmente es importante en la vida, porque el amor de su corazón, porque el vinculo que nace con su gestación si te decides no se termina jamás y es eterno, porque su muerte nos enseña las más importantes lecciones de vida, y con ellas, podemos verles como lo que realmente son, esencia y amor. Eso hemos encontrado de su abrazo que nos da a diario que va más allá de la muerte y la vida.

Por ello he llegado a sentir que no somos capases de saber que tenemos en cada uno de los que nos acompañan en nuestra vida hoy, todo el amor que le tenemos, todo el amor que nos tiene, todo lo que significan para nosotros y todo lo que significamos para ellos o ellas, creo que solo la muerte de uno de ellos o ellas o mi muerte desencadena todo este conocimiento que te regala el que amas sin límites, sin condiciones.

No es fácil verlos partir y vivir su ausencia, posiblemente será lo más difícil que nos toque por vivir, y como todo en la vida puedes dejar pasar esas lecciones de vida, cerrar tu corazón y solo quedarte con el dolor y la amargura y dejar pasar los tesoros escondidos que están en el amor de nuestros chicos o chicas.

Por mi parte estoy recibiendo sus lecciones desde que puede apaciguar mi corazón, dejar ir las emociones que casi me controlaron y desde ese momento en adelante busco día a día esos tesoros escondidos en su amor.

Todas estas lecciones de vida que su partida y  ausencia han traído, día a día, me ha mostrado un camino hacia ser mejor persona, y me he decidido ser una persona mejor con todos los que hoy acompañan mi vida, a mi hija, mi esposita, siento que los amo más, hoy se cosas que me permiten amar más, apreciarles más, cuidarles más, respetarles más, al igual que todo el resto de gente que es mi gente y que compartimos el camino que llamamos vida, y seguimos aprendiendo cada día.

Me siento agradecido, si, agradecido de todo lo recibido en vida de Kyke, y también me siento agradecido por todo lo recibido en su muerte y sigo recibiendo, por ello mi gigante maestro, gracias, gracias y gracias.

Dios te bendiga y hasta siempre. Tu PA

 

El camino

Mi camino luego de la muerte de Kyke ha sido buscar, y ha sido buscando donde me guía el corazón, buscando a cada momento y a diario… y esta búsqueda me ha llevado a los lugares más profundos de mi ser, así como buscar en la ciencia cuántica y todo de lo que ella se deriva por ejemplo, lo busco en cada una de las personas que conozco y amo, en lo que escucho, en lo que observo, en la música, en la luz y en la ausencia de luz, en las lagrimas de alegría y de orgullo hoy podría decir que en toda mi vida.

¿Pero cuál es el camino? al compartir con todos los compañeras y compañeros de Renacer me he dado cuenta que cada uno de nosotros tiene reacciones diferente ante la pérdida de sus hij@s, el dolor, el sufrimiento, el enojo, la frustración, el desgano, la ansiedad, y una gran variedad de sensaciones y sentimientos vienen y se van, y cada una de estas llegan con diversas magnitudes y los primeros días, meses y hasta años el buscar el camino es una tarea confusa.

Nunca me gusto que me dijeran esto cuando yo camine por este camino empinado y doloroso, pero es justo decir que es natural la reacción ante la pérdida de un ser tan amado como es un hij@, y hoy, al ver el camino recorrido pienso que la manera de transitar este camino empinado y doloroso es por la parte central del mismo, sin tomar atajos ni desvíos.

Es un camino solitario, únicamente acompañado por Dios y por nuestro hij@, obni presentes, que si le permitimos es la guía y la fortaleza que nos lleva al mejor puerto ante la tempestad que implica hacernos cargo de nuestro propio dolor ante la muerte de ellos o ellas.

Hoy, luego de meditar y reflexionar, regreso a ver la senda que me trajo a este lugar, que me permite escribir esto y me doy cuenta que ha sido mucho dolor, muchas lágrimas, muchos gritos y enojos, muchos errores, y también mucho meditar, reflexionar, mucho observar el pasado y el presente; y un buen día, llego el momento que logré levantar la carga de mi propio dolor, y llegó un día que me di cuenta que al abrir mi corazón a la solidaridad y a la bondad mi carga se me hacía más pequeña.

Ha pasado el tiempo, y de la muerte de Kyke hoy la veo de muchas formas, y una de estas es que la muerte es la mayor lección de vida que podamos recibir y será así si cada uno de nosotros queramos la fuente de inspiración, guía y fuerza para cambiar nuestra vida hasta el punto de sentir y saber que se renace como una persona nueva, como un ser diferente, como una persona mejor… y el cambio continua hasta hoy.

A todos los que transitan estos caminos nos queda el recurso de saber que en los grupos Renacer habrán gente que nos entiendan, gentes que nos amaran y gentes como nosotros que podamos compartir nuestros hallazgos, reflexiones, historias, lagrimas, dolor y felicidad.

El camino se torno más llano, y el camino empinado y doloroso cambio para siempre, se empezó a llenar de flores y árboles y fue cuando el dolor y sufrimiento cobro sentido y se convirtió en amor, ya nunca más el camino será solitario y nos encontraremos con un sin fin de puertas que se abrirán que necesitan de nuestro aprendizaje que solo la muerte nos pudo enseñar.

La vida continua, el camino continua…

Aquí ManSua. Saludos.

La semilla de nuestros hijos que partieron

Cuando Kyke murió nos dejo un parte de su espíritu que se integro con el nuestro, que es una semilla que germina amor y todo lo que el nos enseño en su vida.

Este vinculo maravilloso me mantiene unido a el, y cada día se fortalece; pero también recuerdo los días que el mismo dolor de haberle perdido no me dejaba apreciar su herencia más especial que fue su amor, recuerdo los días que nada tenia sentido y que no quería estar vivo…

También recuerdo que poco a poco empece a entender mi nueva existencia, una existencia que me guiaba a ver la vida de otra manera, a darle sentido nuevamente a mi vida, a buscar en el camino y en los recuerdos las claves del amor que lo trasciende todo.

Hoy me siento orgulloso de lo que la muerte de Kyke a forjado en mi espíritu para ser mejor persona, y soy muy consiente de que falta mucho por recorrer para ser cada día mejor.

Estoy muy comprometido con ayudar a quien necesite de nuestra ayuda, y siento que hay tanto por hacer que seguramente no me alcanzar el tiempo, pero de eso ya no me preocupo unicamente me ocupo…

Me mueve la esperanza de que la semilla que Manri me dejo florezca cada día más y con ello me acerque a mi muchacho hasta fundirnos en donde el se encuentra…

Aquí Papa de Kyke, Saludos.

Honrando a Kyke

Como honrar la vida de alguien tan amado como un hijo que ha muerto.

Me pregunto si es posible.

Hoy al ver todo lo que ha pasado, creo que no era posible hacer nada para que nuestro presente fuera otro, para que Manri no muriera, una y otra vez retomo nuestro camino y percibo de la vida, que lo que hoy se ve como algo normal ayer no lo era, lo que ayer era felicidad ya no lo es, y de lo que ayer no era nada hoy lo es todo.

Los detalles de nuestra vida que el tiempo va haciendo una masa impenetrable, algunas veces me hacen sentir muy mal por no poder recrearlos una vez más, pero me queda la seguridad que son míos y nadie ni nada podrá cambiar eso, son la vida que me hace ser lo que soy y lo que siento.

Honrar la vida de mi muchacho será algo así como reconocer la vida nuevamente, será como renacer un día a la vez.

Disfrutar de la vida sin importar cuánto tiempo quede o cuánto tiempo ha pasado, disfrutar y no perder detalle de lo que el camino nos traiga, agradecer lo que cada día trae y enfrentar todo con orgullo y fuerza honrando a nuestros hijos, con esperanza y con la certeza que sin importar nada, nuestro amor por ellos será siempre una luz que nos guiara en nuestro nuevo camino.

Ayer ya paso, hoy lo estoy escribiendo y mañana no existe.

En tus manos Dios Mío pongo mi camino desde el día que llamaste a tu presencia a Manri. Y pido amor en mi corazón para que mis acciones sean solo para honrar a quien hoy está en tu presencia (Kyke), para que mis acciones sean para ayudar a quienes necesitan de mí y en especial a quienes amo.

En honor a Kyke será el presente…

Viviremos al revés del resto del mundo, como si la tierra fuera el Cielo y cuando nos toque morir regresaremos al hogar.

Te amamos… atentamente Mamá, Papá y Lena

No te has ido, solo cambiaste

Te convertiste en preguntas
en final sin respuesta
en inspiración permanente
en senda y futuro
en sueño profundo

Te convertiste en razón para reír y llorar
en búsqueda sin fin
en ilusión y esperanza
en rencuentro esperado
en tiempo pasado

Te convertiste en razón de escribir
en luz de mañana
en un largo día
en dulce sabor

Te convertiste en sol y calor
en agua que corre libre
en compañía constante
en rincón preciado
en libro leído
en dibujo famoso

Te convertiste en gigante al jugar
en héroe sin disfraz
en pensamiento que duele
en sueño que no llega

Te convertiste en ternura, caricias y pasión
en susurro aire y papel
en espera forzada
en regalo de vida

Te convertiste en mar frío
en arena volando
en vuelo de ave
en bello atardecer

Te convertiste en el azul del cielo
en un pez libre
en viento calmo
en mi ojo derecho

Te convertiste en regalo eterno
Te convertiste en amor para siempre

No te has ido, solo hemos cambiado…

Sábados y 26

Un día como hoy iniciamos un viaje que vos nunca finalizarías.
Saliste de casa muy de mañana y aun no regresas.

Como aquel día, el sol y la hora ideal, para ir de viaje.
-“Despierta amor vamos de viaje”
– “Comete esto te hará falta”
-“¿Estas listo?”
-” Vamos, todo estará bien”
-“Llevas tu ración de agua”

Aquel día no me dijiste nada, no hablaste,
se habían acabado tus palabras,
solo fueron miradas…, talvez, un tocarte, un aliento, un abrazo…
Vamos…

Al iniciar él ultimo acto de tu vida solo atine a gritar: CUIDADO!,
vi pasar aquella bestia de acero, piedra y carne,
toneladas de ruido y calor
En un instante ya la vida se te escapaba… ¡NO DIOS MIO!
Dios, no me diste la oportunidad de protegerlo,
de irme con él, de detener el embate de aquella máquina,
de cambiar el destino, de entregar mi vida, por la de el.

A la hora exacta llegamos a la cita, no podía ser de otra manera,
Dios te llamo y no pude hacer nada por impedirlo,
solo despedirme en un monologo, en un… “Dios te va ayudar”.
Pronto llego público, esto no podía pasar inadvertido,
“alguien ha muerto”, toda la familia se hizo presente, ¿qué podemos hacer?
las lagrimas fueron el único escape que nos quedo a todos.

Dios no quiso que viéramos tu sangre,
una pequeña gota que salía de tu boca
desde el principio me dijo que te ibas,
que ya no volverías conmigo,
que no perdiera el tiempo que había que ayudarte a partir,
y no estuvimos solos amor,
varios ángeles nos acompañaron y algunos aun se mantienen con nosotros.

Desde aquel día todo el tiempo has estado conmigo,
algunas veces te percibo mejor que otras,
Dios ha permitido que te oiga bajar las escaleras,
oír tu risa entre la de otros muchachos,
verte reflejado en otra persona,
que te vea pasar en algunos de mis sueños y algunas noticias nos
han llegado por el mismo medio;
estas bien y sos feliz.

Hoy tu papá se dedica a escribirte, a ir donde esta tu cuerpo,
a sembrar plantas y flores y hacer pequeñas actividades en tu nombre,
Aun no encuentro el camino.
Sé que Dios te estaba esperando y que tu recepción fue la mejor.
Que nuestra gente te esperaba y que sos dichoso
tienes compañía muy apreciada ahora.

Todo este tiempo que ha pasado
lo he dedicado a pensar y repensar en lo que sucedió,
en lo que pude haber hecho y no hice,
en lo que dije, en lo que me dijeron, en tu vida,
en las razones, en lo que quedo, en tu amor,
en tus sueños, en tus ilusiones, en tu caminar.

Hoy, puedes encontrar a tu papá llorando en cualquier lugar o momento,
porque te fuiste antes que él,
porque siento que no me despedí,
porque no puedo hacer más por vos,
porque me duelen los recuerdos,
porque me duele el porvenir,
porque no sé que hacer,
porque no recuerdo bien,
porque pasan los días,
porque tengo vida,
porque Dios te llamo.

Todo Importa

Ahora saboreo cada día que tengo, experimentando la vida por completo. Nunca antes había prestado atención a las nubes.

Ahora lo veo todo desde una perspectiva totalmente diferente: cualquier nube a través de mi ventana, cualquier flor en su jarrón. De repente, todo importa.

Wolfgang Kotzahn.

Un mensaje que tenemos que escuchar y debemos actuar

Hoy levanto la bandera que Kyke me dejo con su senda que yo no olvido, la naturaleza y nuestra tierra necesita ayuda y está en nuestra manos y en la de todos general el cambio.

Les recomiendo observar este documental, quedaran sorprendidos por la belleza de nuestra madre tierra, por su historia, por lo que está sucediendo, es un documental con un mensaje que tenemos que escuchar.

Saludos aquí Papa de Kyke

Enlace al documental completo

Feliz día Mama

kykeymama

Nueve lunas me gestaste
protegiéndome y cuidándome
nueves meses me sentí libre
donde vivía en una cuna de oro
de la cual no quería salir.
Me llevabas a todos lados:
adonde ibas, allí estaba;
Aún no conocía la cara de la Reina,
la Reina de la protección
que eras vos, Mamá.
Nueves meses de ilusión me pensaste.
Pasaron rápido y por fin nací:
entonces, conocí a mi gran amor vos,
la Reina de todas las Madres.
Hoy soy tu angelito,
quien te cuida, te protege,
quien va con vos a todas partes,
quien te abraza cuando estás mal,
quien te mima e ilumina desde el cielo,
el hermoso lugar donde te espero.
Y sé que estarás a mi la
doy la historia se repetirá:
me abrazarás, me besarás
como siempre lo hiciste.
Esperándote aquí estoy
y hoy te envío un beso y una flor
que te entrego en este día para decirte


¡Feliz día Mamá!

Autor: Diego Gabriel Mercado