El tiempo no es el que cura

Recuerdan aquella frase popular que dice que “el tiempo todo lo cura”, nos la dicen gentes que no saben que decirnos ante nuestra perdida, y algunos de nosotros puede considerar que es una realidad lo que dice la misma, el caso es que me he dado cuenta en todo este tiempo, que esta forma de ver la vida, esta forma de enfrentar la vida, nuestros problemas, nuestros sufrimientos es algo equivocada al menos en parte, porque es correcto que necesitamos tiempo para ir más allá de la muerte, del dolor, del sufrimiento, pero más que el tiempo que pasa es lo que hagamos con ese tiempo, en lo que dediquemos nuestra vida, nuestro tiempo.

Por ello me parece muy bien dicho la estrofa de una canción muy llena de sabiduría que dice: “Si quieres cambio verdadero, pues ¡camina distinto!”

Les dejo el link de esta canción.

 


Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

Te encontré.

Un día te creí perdido, olvidado

y en aquel huracán,

la oscuridad solo me permitía ver mi fin

sólo podía ver mi dolor…

únicamente mi dolor

Recordándote, fue cuando decidí buscarte

y en el camino

después de probar muchos caminos, paso a paso

al dejar de tratar de responder el porqué?

Fue cuando te encontré…

Al principio no sabía

no podía creer cuando vi la señal

que fue el pasado y el futuro juntos, en el presente

mire hacia dentro,

y te logre ver, te encontré, te sentí, pleno

Azul, como bailando

Y fue cuando me di cuenta que siempre estas,

siempre estuviste y estarás

te encontré cuando deje atrás lo aprendido

fue cuando la notas del viento me hizo verte

cerca, lleno de razones y de amor

Te encontré cuando la luz multicolor me llego

azul, cerca

llenando todo de sentido y de amor

Y fue cuando la lluvia en mis ojos al formo el río

poco a poco fue llenando mi océano

que al cruzarlo en el olor a sal y a vida, te encontré

cerca, lleno de razones

del presente, de amor

para entregarlo, para regalarlo

y cambiar, y descubrirte

y saber que te encontré.

cerca,

pleno de luz

de razones

convertido en amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Para más información de clic a este enlace: Renacer de Costa Rica

Hoy hace 8 años

Hoy hace 8 años a eso de las 7:47 am Manri nuestro hijo menor murió, y hoy podría relatarles lo terrible de aquel instante en nuestras vidas que lo ha cambiado todo.

Podría relatarte el dolor y sufrimiento que nos ha dejado su partida, las horas de sueño perdido, la tristeza más profunda, pero hoy quisiera relatarte lo bendecido que nos hemos sentido por ser padres de este chico maravilloso, quisiera relatarles de lo bello que ha sido recibir el amor desde el corazón de nuestro Kyke amado durante estos ocho años, hoy quisiera relatarles de lo bendecidos que hemos sido durante todos estos años por tantas y tantas personas que con sus amor nos han tendido una mano para saber qué hacer con esta muerte que al principio no sabíamos que hacer.

Hoy quisiera recordar tus risas raspadas, tu voz grave, tu olor particular y único, quisiera recordar tus acciones quijotescas, quisiera recordar tus tortas, quisiera recordar tus crisis al dormir, tu ajedrez, tus escritos, tu nacimiento, y también tu muerte.

Hoy quisiera repetir que he aprendido a amar tu vida por completo, sin quitar ni agregar nada, cada momento desde que te enviamos la invitación a ser parte de esta familia, hasta hoy, incluyendo los sueños que me has regalado, tus sutiles mensajes que solo nosotros podemos ver, percibir.

Hoy es un día duro, lleno de nostalgia, hoy a eso de las 7:47 am falleció nuestro amado Kyke, montado en su caballito azul que cabalgando deprisa raudo voló para ser esencia, la más bella y pura esencia.

Y como parte de estos ocho años mi amado quesito, he escrito a tu lado esto que nace de mi corazón, para tratar de poner en palabras algo que no puede ser dicho con palabras, pero como bien nos han enseñado seguimos adelante para ser mejores personas, mejores papas, mejores cada días.

A ti amor, quien desde el cielo a diario nos abrazas, te amamos y ese amor es y será eterno.

No te has ido, solo cambiaste

 

Te convertiste en preguntas

en final sin respuesta

en inspiración permanente

en sueño profundo

 

Te convertiste en razón para reír y llora

en búsqueda sin fin

en ilusión y esperanza

en rencuentro esperado

en tiempo pasado



Te convertiste en razón de escribir

en luz de mañana

en un largo día

en dulce sabor

en dibujo famoso

 

Te convertiste en sol y calor

en agua que corre libre

en compañía constante

en rincón preciado

en libro leído

 

Te convertiste en gigante al jugar

en imagen difusa

en pensamiento que duele

en sueño que no llega

 

Te convertiste en ternura, caricias y pasión

en susurro, aire y papel

en espera forzada

en alegre trinar

en regalo de vida

 

Te convertiste en mar frío

en arena volando

en vuelo de ave

en recuerdo escondido

en bello celaje

 

Te convertiste en el color azul

en un pez libre

en viento calmo

en mi ojo derecho

 

Te convertiste en nuestro ejemplo y senda

en esencia, en luz

Te convertiste en amor

 

No has desaparecido, solo hemos cambiado

 

 

Amar sin límites, sin condiciones

Hay un decir entre la gente que es “nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde”, y durante toda mi vida considere que este decir se refería a una llamada de atención para apreciar a quienes amamos, a lo que nos hace falta realmente para estar bien, a lo realmente importante en nuestra vida.

Con la muerte de seres amados que nos tocan el corazón, con la muerte de nuestro hijo, escuchaba este decir nuevamente y de alguna manera me sentía eximido de esta frase, y lo digo con paz en mi corazón  porque a Kyke le di todo el tiempo que él quiso recibir de mí, me llena el corazón que en muchos aspectos de mi vida el fue mi compañero, con su partida no solo se fue un hijo, se fue mi amigo, socio, mi amor.

Al pasar el tiempo, al meditar en lo que ha significado su muerte y ausencia, he llegado a la conclusión que uno no capaz de saber lo que tenía en vida de Kyke hasta que lo perdí,  y tal vez esto puede sonar contradictorio, y si, es contradictorio, pero vuelvo a decir, no era capaz de saber lo que tenia, y hoy lo digo con muchos días recorridos viviendo su ausencia, meditando sobre su vida, sobre su ausencia, hoy a la distancia, puedo ver su vida de forma integral, disfrutando los recuerdos y sacando de ellos toda la herencia de su vida.

Codificado en sus recuerdos quedan lecciones de vida que si te decides puede hacer de ti la más bella persona a la cual puedes aspirar ser,  porque en todo el amor que nos dejan está escondido lecciones de vida que nos dicen lo que realmente es importante en la vida, porque el amor de su corazón, porque el vinculo que nace con su gestación si te decides no se termina jamás y es eterno, porque su muerte nos enseña las más importantes lecciones de vida, y con ellas, podemos verles como lo que realmente son, esencia y amor. Eso hemos encontrado de su abrazo que nos da a diario que va más allá de la muerte y la vida.

Por ello he llegado a sentir que no somos capases de saber que tenemos en cada uno de los que nos acompañan en nuestra vida hoy, todo el amor que le tenemos, todo el amor que nos tiene, todo lo que significan para nosotros y todo lo que significamos para ellos o ellas, creo que solo la muerte de uno de ellos o ellas o mi muerte desencadena todo este conocimiento que te regala el que amas sin límites, sin condiciones.

No es fácil verlos partir y vivir su ausencia, posiblemente será lo más difícil que nos toque por vivir, y como todo en la vida puedes dejar pasar esas lecciones de vida, cerrar tu corazón y solo quedarte con el dolor y la amargura y dejar pasar los tesoros escondidos que están en el amor de nuestros chicos o chicas.

Por mi parte estoy recibiendo sus lecciones desde que puede apaciguar mi corazón, dejar ir las emociones que casi me controlaron y desde ese momento en adelante busco día a día esos tesoros escondidos en su amor.

Todas estas lecciones de vida que su partida y  ausencia han traído, día a día, me ha mostrado un camino hacia ser mejor persona, y me he decidido ser una persona mejor con todos los que hoy acompañan mi vida, a mi hija, mi esposita, siento que los amo más, hoy se cosas que me permiten amar más, apreciarles más, cuidarles más, respetarles más, al igual que todo el resto de gente que es mi gente y que compartimos el camino que llamamos vida, y seguimos aprendiendo cada día.

Me siento agradecido, si, agradecido de todo lo recibido en vida de Kyke, y también me siento agradecido por todo lo recibido en su muerte y sigo recibiendo, por ello mi gigante maestro, gracias, gracias y gracias.

Dios te bendiga y hasta siempre. Tu PA

 

Trascender

Cada uno de nosotros los que hemos perdido a un hij@ se embarcará  en un viaje que no ha hecho jamás, y tendrá que construir su propio camino de regreso, algunos le llaman trascender…. el mío lo describo hoy a siete años de esta manera:

Cuando Manri murió el único camino que veía era el fin, el fin de mi vida, de la paz en mi corazón, y en cierto modo así fue, durante mucho tiempo lo único que encontraba como camino era el fin, pero también fue el principio de muchas otras cosas.

La muerte de Manri me convirtió de cierta manera en un barco a la deriva,  durante todo ese tiempo me mantuve a la merced del movimiento de las aguas que navegaba, huracanadas y oscuras, me llevaban al dolor y al sufrimiento y de mi vida lo único que quedaba era eso y el amor por Lena mi hija y hermana de Kyke.

No me importaba nada, los días fueron eternos y me pasaba escribiendo mi dolor y llorando, y cuando me encontraba con Lena y la mamá de Kyke doña Daisita me hacia el fuerte, solo escribía y escribía como si con ello pudiera mantener su vida, como si con escribir pudiera hablarle y mantener la comunicación con mi hijo que había muerto.

Pasaba el tiempo y fue el amor por Lena y la promesa que le ofrecí a Kyke, ya muerto, la senda para buscar el camino de regreso, de regreso del mar adentro donde me llevo el dolor y la tristeza.

Fue darme cuenta que mi dolor no era el único, lo que empezó a forma un camino de regreso, fue ver a Lena mi hija sola y Daisy mamá de Kyke sufriendo todos, solos, fue darme cuenta que yo no fui el único que había perdido con la muerte de Kyke, que todos lo habíamos perdido.

También en esos días conocí a padres como nosotros  que se enfrentaban a lo mismo, habían perdido a sus hijos o hijas, cada uno con su historia  y acompañados, peros solos, enfrentaban la muerte de sus hij@s.

Estos fueron los primeros pasos de regreso de mi mar adentro, de donde me dejo la muerte de Kyke, y como dice el poema famoso, fue hacer camino al andar, empujado por el amor de Lena y el amor de Kyke, de mi decisión de regresar y de tener una vida plena. Sigue leyendo

Nos toma tiempo

Cuando ores pidiendo, ponte a trabajar para lograrlo…

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Nos toma tiempo comprender el cambio que implica que un hijo o hija nuestro muera, ese tiempo es confuso, triste, nos embarga la desesperanza, nos quedamos sin ilusiones y el sentido de la vida ya no tiene sustento, no tiene sentido y nos embarcamos en la crisis espiritual más difícil y compleja que nuestro destino nos plantearán posiblemente en toda nuestra existencia.

Sí, nos toma tiempo navegar por el huracán que es sobrevivir la vida de alguno de nuestros hijos o hijas. Nuestra energía vital la dedicamos casi que exclusivamente a llorar la muerte, a revivir una y otra vez la muerte y los eventos que la provocaron, nuestra vida tiene como única razón la muerte de nuestro hijo o hija.

Y que al mismo tiempo se pone a prueba todas nuestras creencias, nuestra fe, nada te podía preparar para navegar estas aguas huracanadas, nada de tu conocimiento sirve… nada.

Y es que nos toma un tiempo comprender que nos ha sucedido y qué hacer con lo que pasa con nuestro corazón,  con nuestro espíritu, que pasa con los cambios que se van sucediendo en nuestra vida y lo que nace de nuestro corazón por lo que nos ha tocado por vivir.

Es cuando el sufrimiento y el dolor de nuestra familia, de quien nos acompaña en este pasaje, en este el más difícil camino de nuestra vida, pierde importancia en muchos casos, es como si nuestro sufrimiento y dolor fuera lo único que importara, no existe nada más que la muerte.

Nos toma tiempo procesar y comprender todo esto, y pasaran los días, los meses y Dios y nuestro hijo (a) nos harán conocer a gente como nosotros, padres y madres, familias que se encuentran viajando en aquel huracán como nosotros mismos, y es donde Dios y nuestro hijo (a) nos muestra el camino, en el dolor del otro, de nuestros iguales, de esos padres y madres, y es cuando nace la compasión y con ella la senda para que la muerte de nuestro hijo o hija NO sea la que se lleve todo el brillo de nuestras vidas.

Sí, nos toma tiempo recibir la herencia que nuestro hijo (a) nos dejaron al morir que es lo único que vence y trasciende la muertes,  el amor de ellos y para ellos.

Sí, debemos decidir si nuestro hijo (a) se convierte para siempre en nuestros verdugos dejando tras su muerte únicamente dolor y sufrimiento, llevándose el brillo de nuestras vidas o se convierten en la luz, en la razón para renacer como las mejores personas que podamos, que queramos.

Es nuestra decisión y de nadie más, está en nosotros que vamos hacer…

 

Una vez más en Junquillal

Una vez más hemos regresado a la playa que año a año vio crecer a Kyke y a Lena, Junquillal, bendito lugar que atesora nuestros maravillosos recuerdos, y los  guarda con celo y no permite que se nos escapen y los convirtamos en pasado olvidado.

Como todos los viajes nuevas vivencias hemos experimentado, y en esta ocasión nos acompaño la familia de Johnson que en Renacer nos hemos hermanado cada día más.

Antes de que el sol haga su aparición emprendo el camino para ser el primero del día en pisar la arena húmeda y fría aun,  en el horizonte apenas se empieza a ver la luz del nuevo día y paso a paso espero el amanecer que en ocasiones es tan bello como el atardecer.

No me falto compañía, me traigo a Kyke con migo, y se me sumaron al paseo matutino Karol y Flor y el otro día fue Ian, y de una forma mágica Johnson desde que he conocido su historia siempre se mantiene cerca de Manri como su fueran almas gemelas.

Me encanta ver las huellas que los animales nocturnos dejan en la playa, mapaches, tortugas, una que otra huellas dudosa y hasta un lagarto nos enseño sus largos pasos, se me hacer tan bonito caminar al lado de estas huellas e imaginar las huellas de quienes me acompañan en espíritu.

Junquillal es un lugar bendito, reina el silencio y la naturaleza, es el lugar ideal para encontrarse con el universo,   con mi propio universo, con mis ángeles, con la naturaleza y con migo mismo, es el lugar que año a año donde refresco mi alma, donde me recuentro con los tesoros que son nuestra memoria, es donde mi alma hoy se recrea…

Para Kyke, Johnson y David seguramente será donde ven los atardeceres todos los días, y los chicos de Renacer seguramente se les suman de cuando en cuando, y solo imaginar eso me llena el alma de esperanza de que nuestros hij@s viven y disfrutan plenamente del don que Dios les da que es vida espiritual, y como aves surcan los cielos de aquel lugar donde al caer el sol la puerta del cielo se abren para que podamos ver la belleza que todos nuestros ángeles disfrutan siempre.

Cada uno de los que realizamos el viaje, regresamos renovado, regresamos con una forma de ver el mundo diferente, deseando que el tiempo pase para que llegue el día de regresar a Junquillal, tierra bendita donde Dios nos regala paz.

Foto realizada por Flor Salazar

El camino

Mi camino luego de la muerte de Kyke ha sido buscar, y ha sido buscando donde me guía el corazón, buscando a cada momento y a diario… y esta búsqueda me ha llevado a los lugares más profundos de mi ser, así como buscar en la ciencia cuántica y todo de lo que ella se deriva por ejemplo, lo busco en cada una de las personas que conozco y amo, en lo que escucho, en lo que observo, en la música, en la luz y en la ausencia de luz, en las lagrimas de alegría y de orgullo hoy podría decir que en toda mi vida.

¿Pero cuál es el camino? al compartir con todos los compañeras y compañeros de Renacer me he dado cuenta que cada uno de nosotros tiene reacciones diferente ante la pérdida de sus hij@s, el dolor, el sufrimiento, el enojo, la frustración, el desgano, la ansiedad, y una gran variedad de sensaciones y sentimientos vienen y se van, y cada una de estas llegan con diversas magnitudes y los primeros días, meses y hasta años el buscar el camino es una tarea confusa.

Nunca me gusto que me dijeran esto cuando yo camine por este camino empinado y doloroso, pero es justo decir que es natural la reacción ante la pérdida de un ser tan amado como es un hij@, y hoy, al ver el camino recorrido pienso que la manera de transitar este camino empinado y doloroso es por la parte central del mismo, sin tomar atajos ni desvíos.

Es un camino solitario, únicamente acompañado por Dios y por nuestro hij@, obni presentes, que si le permitimos es la guía y la fortaleza que nos lleva al mejor puerto ante la tempestad que implica hacernos cargo de nuestro propio dolor ante la muerte de ellos o ellas.

Hoy, luego de meditar y reflexionar, regreso a ver la senda que me trajo a este lugar, que me permite escribir esto y me doy cuenta que ha sido mucho dolor, muchas lágrimas, muchos gritos y enojos, muchos errores, y también mucho meditar, reflexionar, mucho observar el pasado y el presente; y un buen día, llego el momento que logré levantar la carga de mi propio dolor, y llegó un día que me di cuenta que al abrir mi corazón a la solidaridad y a la bondad mi carga se me hacía más pequeña.

Ha pasado el tiempo, y de la muerte de Kyke hoy la veo de muchas formas, y una de estas es que la muerte es la mayor lección de vida que podamos recibir y será así si cada uno de nosotros queramos la fuente de inspiración, guía y fuerza para cambiar nuestra vida hasta el punto de sentir y saber que se renace como una persona nueva, como un ser diferente, como una persona mejor… y el cambio continua hasta hoy.

A todos los que transitan estos caminos nos queda el recurso de saber que en los grupos Renacer habrán gente que nos entiendan, gentes que nos amaran y gentes como nosotros que podamos compartir nuestros hallazgos, reflexiones, historias, lagrimas, dolor y felicidad.

El camino se torno más llano, y el camino empinado y doloroso cambio para siempre, se empezó a llenar de flores y árboles y fue cuando el dolor y sufrimiento cobro sentido y se convirtió en amor, ya nunca más el camino será solitario y nos encontraremos con un sin fin de puertas que se abrirán que necesitan de nuestro aprendizaje que solo la muerte nos pudo enseñar.

La vida continua, el camino continua…

Aquí ManSua. Saludos.

La semilla de nuestros hijos que partieron

Cuando Kyke murió nos dejo un parte de su espíritu que se integro con el nuestro, que es una semilla que germina amor y todo lo que el nos enseño en su vida.

Este vinculo maravilloso me mantiene unido a el, y cada día se fortalece; pero también recuerdo los días que el mismo dolor de haberle perdido no me dejaba apreciar su herencia más especial que fue su amor, recuerdo los días que nada tenia sentido y que no quería estar vivo…

También recuerdo que poco a poco empece a entender mi nueva existencia, una existencia que me guiaba a ver la vida de otra manera, a darle sentido nuevamente a mi vida, a buscar en el camino y en los recuerdos las claves del amor que lo trasciende todo.

Hoy me siento orgulloso de lo que la muerte de Kyke a forjado en mi espíritu para ser mejor persona, y soy muy consiente de que falta mucho por recorrer para ser cada día mejor.

Estoy muy comprometido con ayudar a quien necesite de nuestra ayuda, y siento que hay tanto por hacer que seguramente no me alcanzar el tiempo, pero de eso ya no me preocupo unicamente me ocupo…

Me mueve la esperanza de que la semilla que Manri me dejo florezca cada día más y con ello me acerque a mi muchacho hasta fundirnos en donde el se encuentra…

Aquí Papa de Kyke, Saludos.

El día del padre del 2004, la gran despedida

Todos los días del padres han sido para mí especiales, los recuerdo a Lena, Kyke y Daisy haciendo maromas para que no me dieran cuenta que venía de regalo, y tanto Lena como Kyke desde mucho antes en la escuela haciendo manualidades con todo el amor.

Días antes de todos los días del padre yo le decía a Manri, mae que viene de regalo y el hacia su mejor esfuerzo pero terminaba contándome que venía de regalo y es que Kyke siempre le costó guardar secretos, a mi me gustaba presionarlo y verle a él acongojado porque no podía mantener más el secreto que le habían confiado, y en secreto  haciéndote prometer que no lo íbamos a decirle a nadie el te decía cual era el regalo, cuál era el secreto.

Llevo casi veinte tres años de ser papa y hasta hoy los días del padre para mi han sido especiales, llenos de amor y buenos recuerdos.

El día de padre del 2004 fue sin saberlo en aquel momento para todos la gran despedida de Manri a toda su gente, sus compañer@s del colegio y amigos, a su familia más cercana y con todo esto a nosotros cada momento que pasaba, cada detalle que se daba se convirtieron en la despedida de su vida terrenal.

El día del padre del 2004 fue celebrado por el colegio unos días antes, en un sábado familiar que se convirtió en el último sábado familiar que tuvimos con los chicos, aquel día fue realmente lindo, lleno de juegos con ellos y nosotros los padres enteramente metidos en aquellos juegos con los muchachos, jugamos con agua y mojamos a cuantos pudimos y además termínanos con un juego de futbol de padres e hijos.

Los carreras y los baldes de aguan fueron promovidos por el papá de Kyke, los muchachos y muchachas quedaron encantados según recuerdo y toda la semana siguiente Kyke estuvo presumiendo de su papa que lo acompañaba a este tipo de juegos todo el tiempo.   Creo que esta historia fue la despedida para la gente del colegio, la despedida de Kyke hacia sus amigos y amigas, sus iguales y yo voy a recordarla con todo el amor del mundo, me encanta recordar aquellas carreras y ver a Kyke feliz, feliz de jugar conmigo y sus amigos, mojados y bien llenos de alegría.  Que bello día y que bello recuerdo.

El 20 de junio del 2004 fue el día del padre propiamente ese año, y como de costumbre Lena y Kyke llegaron a despertarme apenas llegó el sol a salir, con un bullón y brincos en la cama llegan mis bellos hijos a despertarme y darme todo el amor por ser el día del padre.   Recuerdo bien el regalo de aquella ocasión, fue un reloj de velocidad para la bici, y lo recuerdo bien porque únicamente lo use el día que Manri murió, casi que lo estaba estrenando.

Luego como todos los años fuimos a donde mi papa aquel 20 de junio, toda la familia estuvo aquel día, todos los primos y únicamente falto Varo el Padrino de Kyke, aquel día jugaba la Selección Nacional contra Cuba y todos reunidos vitorianos a la sele y todos disfrutamos de la gritería y del estrés de la sele que solo empato.

Así lo recuerdo tía Gabi: “Te recuerdo bien Kyke, estabas sentado muy junto a tu papi, estaban sentados frente a mí, tu papi té tenia abrazado. Todos molestábamos a Pepi por su novia, el primero de los primos que tenia novia OFICIAL.

Luego seguimos haciendo bromas y vos dijiste algo sobre el muchacho que le gustaba a Lena, todos entonces empezamos a opinar y a molestar a Lena. Lena por supuesto no acepto nada de lo que le decíamos y te empezó a molestar a vos con una muchacha. Fueron muy pocas tus palabras ese día.

Recuerdo muy bien tu cara como sonreías de las ocurrencias que les decía tu papi (Tío Quique) a tus primos.

Fue un Día del Padre en que pasamos en familia, fue un Día en el que pasamos muy bonito y ustedes la muchachada vacilaron mucho.

Llego la hora de irnos, empezaba a caer la tarde. Todos nos pusimos frente a la puerta de la cocina y entre besos y abrazos, vi como vos, Kyke, te escurriste y sigilosamente caminaste hasta el portón.

Recuerdo haber pensado: “ve que chiquillo más pesado, no se despidió. Ya se está haciendo grande, le da pereza despedirse”, en ese momento, cuando abriste el portoncito, nos volviste a ver y te devolviste… a despedirte de cada uno de nosotros, ya todos nos habíamos despedido, así que…, vos, fuiste pasando y a cada uno de los primos un apretón de manos, un beso a Ashley, un beso con sonrisa a Nina y a nosotras las viejas un beso; quise en ese momento darte un abrazo y molestarte diciéndote: “Bandido no te ibas a despedir, verdad?”, pero, no lo hice para no quitarte el impulso y que lo siguieras haciendo.”

Aquel día del padre en casa de los abuelos fue la despedida de todos ellos, la despedida para cada uno de ellos y qué bueno que ha sido así, recuerdo aquel día con mucho cariño, risas y lleno de amor.   Tu sonrisa fue la despedida máxima para todos ellos, un apretón de manos y un bello día…

Luego de aquella despedida nos fuimos a la casa de la otra de tus abuelas, donde Doña Irma, aquel día se estaba celebrando el cumpleaños de Ian tu primo que fue como tu hermano pequeño y como no podía ser de otra forma toda la familia estuvo para que recibieras de vos la despedida para todos ellos.

Se armo un juego de futbol, hasta tu tío Sergio participo,  y jugaron todos los primos con aquel tío y estuvieron vacilando gran rato,  aun recuerdo ver desde la casa de tu abuela los gritos de gol de todos ustedes.

No puedo imaginar otra forma diferente para que vos te despidieras de todos ellos,  Dios nos guio para dejar en aquel día del padre un bello recuerdo, un bello día, lleno de alegría, lleno de amor.

Días después Dios te llamo y vos partiste a tu nueva vida, aquellos días finales fueron maravillosos y doy gracias a Dios por recordarlos con cariño y tenerlos muy presente en mi memoria, en mi corazón.

Luego de tu partida fue muy difícil continuar viviendo, la señora tristeza se instalo en casa y todo aquel tiempo fue el tiempo más difícil que nos ha tocado vivir,  hoy recuerdo que se me hacía difícil hablar, se me hacía difícil respirar, y yo le pedía a Dios y vos Kyke que no me abandonara la FE porque yo sentía que era lo único que nos materia con vida, era la única razón que teníamos para continuar…

Paso el tiempo, una año casi después y llego el primer día del padre sin vos amor, casi un año después de tu muerte, recuerdo que el sábado anterior yo me acosté temprano y al amanecer del día del padre me regalaste mi primer sueño contigo, mi primer sueño donde te vi, abrase, llore y te toque, jugamos y estuvimos juntos que tanta falta me hacía,  al final de aquel sueño me diste las respuesta de todo lo que me dolía del día de tu muerte, las respuestas de tu nueva y bella existencia,  me diste todo el amor que me tenias acostumbrado en un solo sueño.  Aquel día del padre me levante renovado, lleno de alegría de verte feliz en tu nueva vida… y lleno de FE que me llega hasta hoy…

Aquel sueño lo he relatado muchas veces, habrán los que les ha servido para tener esperanza, y a mí, se ha convertido en el mejor regalo que me has podido dar jamás, el regalo que me da FE inquebrantable hasta hoy seis años después.

Mis días del padre ha sido llenos de amor de mis hijos, de Lena y de Kyke y de la familia, no me cambio por nadie, soy el feliz papá de mi amada Lena que es nuestra gota de Roció, y soy el más orgulloso papa de Kyke, un muchacho buena gente que hoy es libre y Dios le ha regalado y hecho realidad todos sus sueños.

Gracias amor por cada uno de los momentos maravillosos que me has regalado como papa, gracias por todo el amor, gracias por ser mi hijo…. Gracias amor….

Honrando a Kyke

Como honrar la vida de alguien tan amado como un hijo que ha muerto.

Me pregunto si es posible.

Hoy al ver todo lo que ha pasado, creo que no era posible hacer nada para que nuestro presente fuera otro, para que Manri no muriera, una y otra vez retomo nuestro camino y percibo de la vida, que lo que hoy se ve como algo normal ayer no lo era, lo que ayer era felicidad ya no lo es, y de lo que ayer no era nada hoy lo es todo.

Los detalles de nuestra vida que el tiempo va haciendo una masa impenetrable, algunas veces me hacen sentir muy mal por no poder recrearlos una vez más, pero me queda la seguridad que son míos y nadie ni nada podrá cambiar eso, son la vida que me hace ser lo que soy y lo que siento.

Honrar la vida de mi muchacho será algo así como reconocer la vida nuevamente, será como renacer un día a la vez.

Disfrutar de la vida sin importar cuánto tiempo quede o cuánto tiempo ha pasado, disfrutar y no perder detalle de lo que el camino nos traiga, agradecer lo que cada día trae y enfrentar todo con orgullo y fuerza honrando a nuestros hijos, con esperanza y con la certeza que sin importar nada, nuestro amor por ellos será siempre una luz que nos guiara en nuestro nuevo camino.

Ayer ya paso, hoy lo estoy escribiendo y mañana no existe.

En tus manos Dios Mío pongo mi camino desde el día que llamaste a tu presencia a Manri. Y pido amor en mi corazón para que mis acciones sean solo para honrar a quien hoy está en tu presencia (Kyke), para que mis acciones sean para ayudar a quienes necesitan de mí y en especial a quienes amo.

En honor a Kyke será el presente…

Viviremos al revés del resto del mundo, como si la tierra fuera el Cielo y cuando nos toque morir regresaremos al hogar.

Te amamos… atentamente Mamá, Papá y Lena