Ahora es luz.

Al cabo de seguir el camino que nuestro corazón nos encaminaba, pasando por el centro del dolor  comprendimos que Manri se convertía en luz, en la luz que nos transforma, porque Manri se convirtió en la luz que nos permite mirar mejor la vida, en la luz que ilumina todo aquello que de otra forma no puede ser visto, es luz para mirar mejor los pasos que damos en nuestro camino, es luz para poder mirar a los ojos a nuestro prójimo, es la luz que nos permite ver realmente lo que es importante en la vida, es la luz que nos permite ver mejor de que esta hecho el amor, es la luz que nos quita la ceguera espiritual, es la luz que ilumina nuestras verdades que nos muestran el camino para ser libres, es la luz que nos muestran el camino a lo eterno, a lo espiritual, al lo que está fuera de este mundo físico, es la luz que al compartirla se hace más grande, es la luz que llena el vacío, es la luz que ilumina nuestra soledad,  es la luz que está hecha de amor, de  bondad,  de razones, de aliento, de fuerza, de compasión y solidaridad es la luz que nos alarga la vista del corazón.

Manri ahora es luz y con el, nosotros también podemos ser luz.

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La última página del dolor

Cuando la tormenta del dolor pasa,

queda la ausencia como permanente presencia,

como lazo indeleble que nos unen para siempre,

y la tarea de cada día más allá de soportar cada minuto,

se transforma en descubrir el sitio perfecto,

el lugar correcto donde hacer nuestra vida,

cada día que pasa encontramos las personas correctas

para entregar el amor, que no nos pertenece,

el amor que nace del cielo,

cada día pasa estamos más cerca de ser cualquier otro,

de los ciegos que viven bendecidos.

 

La última página del dolor,

suele traer las ilusiones y las esperanza,

transitamos el llano en lo alto de la montaña,

de donde podemos vislumbrar el camino construido,

de donde podemos observar todo el dolor,

la ira, el miedo, la soledad, la angustia, los recuerdos, los errores,

nuestros pedazos, el abismo…,

y todo lo aprendido que se convirtió en nuestro ser,

y lo pendiente por aprender.

 

En la última página del dolor,

comprendemos mejor la vida atreves de la muerte,

comprendemos el valor del tiempo, de las palabras,

de las verdades que nos da la vida,

de los detalles, las acciones,

del dolor de todos y de lo bello de la vida,  

comprendemos que no somos nada y somos todo.

 

En esta última página del dolor,

Obtenemos las razones para ser mejores cada día,

 

En esta última página del dolor,

vivo…

y no quiero que esta última página…

termine.

Comprendí

Cuando Manri falleció, no podía encontrarle sentido a mi pasado, al presente de aquel momento y mucho menos al futuro, me preguntaba una y otra vez, qué sentido tenía todo aquel dolor, le gritaba a Dios a cada momento porqué, porqué, porqué.

Hoy vivo en el futuro de aquel terrible momento, aquel futuro que no quería ni podía intuir que tuviera sentido, el tiempo paso y fui descubriendo que el tiempo es un recurso básico e importantísimo en nuestro caminar, pero lo que realmente es importante, es en lo que use ese tiempo que ha pasado, que me ha traído hasta hoy.

Comprendí que el gran maestro no es el tiempo, el gran maestro es el dolor, el sufrimiento y sobre todas las cosas, el amor que ha llegado de su parte a mi vida desde que supe de Kyke en el vientre de su madre hasta el día de hoy.

Ha sido el camino más difícil que me ha tocado transitar luego de su muerte, sostuve con el mayor temor intensas peleas con Dios, peleas con la vida, con todos mis seres queridos, con mi pasado y con un posible futuro; y casi sin darme cuenta, todo aquel sufrimiento fue forjando en mi cambios que poco a poco le empezaron a dar sentido a mi vida, transformándome en una persona diferente, hoy me dejo guiar por lo que dicta mi corazón y no mi razón.

Los esfuerzos por dejar de sentir el sufrimiento, por no ver los recuerdos para no sufrir, los esfuerzos para que no se dieran cuenta que estaba derrotado y para cambiar el pasado, quedaron atrás y nunca más intente no sentir, comprendí que este nuevo camino consistía en dejar de luchar con lo que siento, consistía en que tuviera sentido, consistía en que valiera la pena. Y llego un buen día en que decidí no olvidarme de nada de la muerte de Manri, no olvidar todo el dolor y sufrimiento que he vivido, y que ha vivido mi familia, porque toda esta historia que va desde que nació Kyke hasta hoy, es la luz que guía mi corazón, para nunca olvidar nada, para nunca olvidar las lecciones que llegaron, para nunca volver a ser quien fui y continuar aprendiendo de la vida.

Tres caminos encontré en aquel mar sin sentido donde vivía, uno me llevaba a desgraciar mi vida para siempre, el otro camino que hoy considero el más fácil, me llevaría a ser una versión un poco diferente de quien fui, con cambios superfluos y llevar una mascará que vería al espejo todos los días, y finalmente el camino que decidí seguir, el que implicó el mayor de los esfuerzos que jamás pensé hacer, que implico dolor y sufrimiento, implico enfréntame a Dios una y otra vez, implico afrontarme a lo peor y mejor de mí, a mis miedos, a mis culpas, a mi pasado, implico aprender de los demás, implicó reflexionar y aprender de lo sucedido y lo sentido, implica no dejar de aprender hasta hoy, implico viajar a mis adentros en busca de mi centro, implico buscar en este mundo, acciones concretas donde depositar el amor por Manri de cada día. Este último fue el camino que escogí, y lo hice porque mi corazón me guió hacia él.

En este camino aprendí a vivir la vida sin pretender quitarle ni un instante, aprendí que la vida es ahora, aprendí a saber que la vida no es buena ni mala, es la vida, aprendí a dejar de juzgar lo que sucede como bueno o malo, solo es, aprendí que la vida es para aprender a vivir, aprendí que no tengo control de lo que sucede, aprendí que el amor transforma a las personas, aprendí el verdadero significado de palabras como perdón, humildad, compasión, solidaridad, respeto, amor, aprendí que las mejores lecciones de la vida vienen envueltas en sufrimiento y en el más puro amor, aprendí que si deseo que algo suceda debo de sembrar para cosechar y Dios sabrá si me da agua para germinar lo que deseo, aprendí que la vida es hermosa y no quiero cambiarme por nadie, y decidí que el camino correcto para mí, es ser mejor persona cada día.

El tiempo en que sobrevivía terminó, hoy reflexiono y estoy agradecido de todo el amor recibido, de todo el amor expresado, de todo el amor entregado, estoy agradecido con la vida por haber sido escogido por Manri para ser su padre, estoy agradecido con Dios por su abrazo desde siempre, y hoy le encuentro sentido a la pena de cada día que ha pasado y estoy seguro que le encontraré el sentido al tiempo que aun me toca por vivir, hoy la vida es diferente, tiene un enorme significado cada momento y cada acción que hago, hoy mi vida tiene todo el sentido de ser y continuo en el camino…

 

Padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer de Costa Rica.

Diez Años Despues

Diez años después

La vida ha cambiado tanto desde su muerte, y ha pasado tanto durante todo este tiempo, siento que ha sido más que toda una vida, y hoy sin angustia puedo oír mi nombre sin que eso signifique vivir en una tormenta, porque esta historia empezó cuando solo oír nuestro nombre, era como vivir dentro de una pesadilla.

De ninguna manera fue posible encontrar el camino para ser la misma persona que fui y sentir la vida como antes, su muerte todo lo cambio y he cobrado una conciencia que durante mucho tiempo fue difícil de aceptar, difícil de entender, difícil de vivir pero finalmente es hoy y ya desde hace mucho tiempo el regalo más importante que Kyke nos ha dejado.

A diferencia de los primeros años, hoy comparto nuestra historia con orgullo y nostalgia al mismo tiempo, hoy grito sin pedir permiso todo este amor mágico y puro, este amor que después de 10 años de ausencia física continua. 

Hoy y luego de tanto sufrimiento he aprendido adonde poner este amor por Kyke que día a día sigue fluyendo, he encontrado donde poner su muerte, su ausencia física,  he aprendido a expresar el amor por el de una manera diferente al dolor, al sufrimiento y la más profundas de las tristezas jamás vividas.

Diez años después seguimos siendo sus orgullosos padres, que hemos recorrido un largo camino para poder decir que hoy los temores de olvidarle o que lo olvidarán han quedado atrás, las frustraciones, culpabilidades, furias y miedos se han convertido, nos han transformado,  hoy todo lo que creía de la vida antes de su partida han quedado como recuerdos, como el camino recorrido, hoy en contra de todo pronóstico hemos aprendido a navegar esta gran tormenta y hemos encontrado en este camino que el amor por el continua, existe, nace de nuestros corazones y sigue creciendo.

Hoy sabemos que hemos pasado por el peor de los huracanes, por el medio de la tormenta, y hemos aprendido haciendo, navegando, hemos aprendido amando, sufriendo y hoy podemos decir que amamos la vida de Kyke por completo, sin quitar ni un solo instante de principio a fin. Y con esta nueva forma de sentir y vivir la vida, hoy abrasamos con fuerza lo que la vida trae.

Esta tormenta nos ha enseñado cosas que no conocíamos de nosotros mismo, de los demás, de la vida y cada día que pasa aspiramos a aprender más para poder ser mejores personas, papás, ciudadanos, compañeros, y entregar el amor de Manri y lo mejor de nosotros a quien Dios y Kyke nos indiquen.

Cometimos errores y seguramente en el camino que viene continuaremos tropezando, pero lejos de frustrarnos, lejos de arrepentirnos comprendimos que esos errores cometidos son lecciones, algunas de las mejores que nos hacen quien hoy podemos sentir la vida como la sentimos.

Nuestra vida ha cambiando, hoy lloramos de pasión y de nostalgia, hoy hemos aprendido a vivir en función de lo que nos dicta el corazón, hemos aprendido a confiar en nuestra intuición y nuestra conciencia que nos guía y nos orienta en esta nueva vida que empieza cada día.  Hoy de la mano de Dios y de Kyke sentimos y vivimos nuestras vidas de una forma diferente, llena de sentido.

Agradecemos infinitamente el amor expresado por todo lo que ha sucedido en todos este tiempo, también agradecemos todo lo que ha callado los que nos han acompañado, agradecemos la sensibilidad a las cosas simples de la vida que hoy son tan grandes, como estar ante la presencia de nuestro amado Kyke, agradecemos saber de mejor manera lo que realmente es importante en la vida, agradecemos lo que hemos aprendido y lo que nos hace falta por aprender,  agradecemos la compañía, enseñanzas y cariño de padres y madres como nosotros y la gran familia que hemos encontrado en este duro camino, agradecemos esta nueva conciencia que nos hace ver el mundo como si fuera nuevo y sobre todo, agradecemos los años maravillosos que nos regaló nuestro amado chico en vida y el abrazo eterno de Dios para nosotros durante todo este tiempo.

El significado de palabras como dolor, sufrimiento, miedo, ira y también amor, compasión y paz entre otro monto, las comprendemos mejor y hoy estamos en paz, incompletos para siempre pero llenos de paz. 

Si me permiten y sé que no es posible lo que voy a exponer, pero quisiera enviar de forma imaginaria un mensaje al pasado, un mensaje de una línea, un mensaje que me llegará por algún medio 24 horas antes de que todo empezará, exactamente al 25 de junio del 2004  a las 7:47 am, y este mensaje imaginario diría: “escucha tu corazón y sin importar nada déjate guiar por el”… 

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Padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer de Costa Rica.

La vida es

La vida es tan frágil como los recuerdos, 
como el canto de una chicharra
como un beso, como una palabra, como un abrazo
La vida es el regalo que se disipa a cada instante,
como la arena que pasa entre los dedos
La vida está hecha de momentos que se escriben para siempre, 
como quien talla una piedra dejando huellas que no podrán borrar 
La vida son huellas que quedan inmóviles en el camino del tiempo, 
sin poderlo alcanzar, sin poderlas cambiar
La vida es como el latir del corazón,
como nuestro respirar 
La vida es efímera y eterna
La vida es el viento raudo e indomable
La vida es corta y larga
La vida es como la luz, todo y nada
La vida es el camino hacia el balance
La vida es el presente 
La vida es amor, es sufrimiento
La vida es la verdad que te hace libre
La vida es para vivirla y aprender a vivir
La vida es el camino hacia el amor
La vida es principio y fin
La vida es el camino hacia nuestro horizonte

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

En la búsqueda de la sabiduría de cada día

A diario y por la infinidad de medios que actualmente hay para comunicarnos, se habla y se promueve la sabiduría como un camino de paz para nuestras vidas, por todas partes encontramos grandes frases llenas de sabias palabras que se reproducen por todos los medios y se nos proponen como una forma de vivir mejor.

Pero, qué hacemos con todo aquello que nos llega a diario?

Muchos iniciamos decididos a que aquel camino que se nos propone es la forma de llevar nuestras vidas, convencidos que aquel es el camino que debemos seguir, pero al poco tiempo  abandonamos aquel sabio consejo, aquella sabia palabra, aquel camino lleno de sabiduría que hemos decidido seguir y continuar con nuestras costumbres y hábitos que conforman nuestro diario  vivir.

letras11-1Viendo más cerca, me doy cuenta que hoy el comercio de la sabiduría es objeto de estudio de mercados, la demanda de libros, charlas y eventos es alta y los títulos de libros ofreciendo la guía para navegar nuestra vida son incontables;  en las redes sociales se repiten infinidad de veces mensajes llenos de razones que podrían ser todo lo necesario para cambiar nuestra vida.

Pero el mundo en que vivimos manda la inmediatez sin dejarnos tiempo para si quiera darnos cuenta de que el tiempo se nos va, muchos están buscando lo que necesitan en lo material, muchos buscan en la enajenación del diario vivir las respuestas de un buen vivir, pero lejos de encontrar respuestas se va formando un vacio en nuestro interior que no sabemos cómo llenar, como darle sentido; tal vez por todo esto es que todos estamos ávidos al mágico consejo que nos lleve en el sabio caminar, y  encontrar lo que necesitamos.

Es un circulo vicioso, nuestros ser interno nos pide cosas que están más allá de lo material y esta lucha entre lo material y lo espiritual, nos hace caer en un sin sentido que hace difícil nuestra existencia.

Para mí y producto de mis crisis he llegado a reflexionar al respecto y sin proponérmelo he aterrizado en algunos esbozos de lo que podría ser el saber, por esto quisiera aportar mi forma particular de ver esto, e inicio diciendo y a manera de resumen: el vivir en el tiempo presente será lo más sabio que podamos aspirar ser…

Y lo digo de esta manera porque la sabiduría se encuentra en los lugares más hermosos que decidas estar, y en la belleza que te hable y quieras disfrutar, en la naturaleza más pura,  en la verdad de cada momento y las virtudes que te otorgan, en los errores que cometas y en los aciertos que descubras, en sitios tan cercanos que están a la vista y en lugares tan lejanos como el mismo horizonte, en lo que observas, en lo que escuches, en lo que sientas, en lo que mires sin los ojos, en lo que escuches sin oír, en lo que percibas sin que te toquen, en lo que da sentido a tu vida, en lo que digas de corazón y en lo que calles por amor, en lo que creas y te haga hacer por pasión,  en el balance y la armonía, en tu justicia, en tus injusticias, en lo que sueñes, en lo que siembres y coseches, en la ausencia, en la compañía,  en la compasión, en lo que toque tu corazón, en la vida y en la muerte, en el silencio, en lo que te compartan, en los momentos que no esperes, en lo que compartas sin esperar nada a cambio, en lo que te enseñen y tu enseñes, en tu esencia, en los que te aman, en el  presente, en lo que hagas por amor y en los momentos más dolorosos y difíciles de tu vida.

Lo dicho no me ubica entre los que viven en el tiempo presente, voy y vengo de otros tiempo, pero todo esto que describo como el camino al saber, para mi nació de darme cuenta que naturalmente la vida nos va dando todo y algunas veces nos va imponiendo cosas para aprende, para cambiar, para ser cada día más sabios, nace cuando encontré una razón perfecta para detener esa búsqueda desordenada en el pasado y el futuro, nace cuando alguien que amo y ya partió a su viaje después de la vida y me dejo dicho, “todo a su tiempo”, que comprendí que no hay una sabiduría universal y nunca la ha habido, hay muchas sabidurías, tantas como las que podamos aprender, descubrir, realizar.

Por esto pienso que la búsqueda continua de las razones para quedarme en el tiempo en que vivo, para ser libre y llegar a mi horizonte.

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

Fin del 2012

Para tod@s este año que termina a sido de contrastes, porque duele y mucho sentir el tiempo pasar y que nuestr@s chic@s vivan en otra dimensión, la espiritual.

Un años más será para algunos de no estar con ell@s, para otros será el primer fin de año que no contarán con su presencia física, y es que sin importar el tiempo, estos días de fiesta, estos “días especiales” remueven nuestros corazones y afloran sentimientos llenos de nostalgia y para algunos de dolor.

Para nosotros en particular, este año fue la que escogió nuestro creador para llamar a nuestros padres, Don Eduardo y Doña Irma y no por ser nuestros padres y si por el amor que compartimos su partida ha puesto una vela mas en nuestros corazones, al igual que la que tenemos de los chic@s de renacer,  acompañando ese canal de luz que mantenemos con Kyke por medio del amor.

Años de contrastes, si, porque vimos llegar una nueva miembro de la familia, Elena y con su llegada mueve las fibras más tiernas de nuestro amor, hemos acompañado a los compañeros del grupo que Dios les regalo a Nicolás con su nacimiento y a Alejandro, hemos cumplido con un año de encuentros entre nosotros padres y madres que nuestros hij@s nos juntaron en este camino diferente.

Hemos sido testigos del acto de amor de la creación y apertura de Casa Beatriz donde el amor de un bella chica toca el corazón de muchos.

Compartimos nuestro amor con nuevos padres que ha llegado dolorosamente al grupo y al mismo tiempo damos gracias por la existencia de este.

También hemos visto a compañer@s  de Renacer ir más allá cada día, aprendiendo a sonreír, aprendiendo a compartir el amor de su hij@, hemos encontrado las razones de cada día para seguir adelante a pesar de su ausencia, hemos encontrado la fuerza para levantarnos cada día, y estoy seguro que el amor de nustr@s hij@s es gran parte de las razones que necesitamos para ver cada día de una forma diferente.

Un abrazo fuerte para tod@s y cada un@, y que este año nuevo que empieza venga lleno de salud, trabajo, de fuerza para seguir en la búsqueda.

Un bello año les desea la familia de Kyke.

 

Un día más

Que hace que naciste amor, diste tus primeros pasos y dijiste por primera vez “ma”, “pa” y “nena”.
Que hace amor que en aquel cuarto pequeño la familia bailaba para enseñarte a danzar con el ritmo cadencioso de un buen merengue o una salsita…
Cuantos días han pasado desde que fuiste por primera vez al colegio amor, cuánto tiempo ha pasado desde que tomaste tus propias decisiones y decidiste volar a tu destino.
Como pasa el tiempo, años hace que tu cuerpo dejo de ser el estuche de tu alma y te regalo la libertad que siempre necesitaste.
Hace cuanto tiempo fue que te enamoraste y leíste tu último libro, me pregunto?

Cuanto tiempo ha pasado desde que en un atardecer vi tu silueta en la puerta del cielo…
Que hace guapo que me diste mi último beso, nuestro último abrazo y escuche tus últimas palabras…
Cuando fue que te di permiso de ir a buscar tu destino amor, si aun te necesito…
Que va pasas con tu ajedrez de cristal que estático espera tu próxima jugada.
Porque el tiempo pasa y fuerza de amarte, he aprendido a sentirte, como si fueras mi ángel de la guarda.
Me pregunto cuánto tiempo pasará hasta que mi próximo sueño me toque y nos unamos una vez más siendo los dos espíritu.
Te confieso que este camino es difícil, he intentado dejar de caminar y he caído hasta lo más profunda en ocasiones… pero al levantarme me lleno nuevamente de tu amor y quiero hoy prometerte que viviré con pasión, siguiendo a mi corazón e intentando cada día ser mejor, vivir mejor, amando mejor…
Quiero pedirte a vos y a Dios “FE” para continuar nuestro camino, y te pido amor, mucho amor y desde aquí, en mi limitada existencia te doy un abrazo, uno que nos una en uno solo para continuar por siempre nuestro camino.
Que Dios te bendiga mi chiquito, Quesito que te extraño y solo espero que cuando llegue el día que me toque partir estés en la puerta esperando mi llegada para que me enseñes tu morada y tu perro maravilloso, para que me enseñes los secretos de la vida, para que me enseñes a ser lo que hoy sos, pura y bella esencia…
Un beso y un abrazo amor…. Te ama papá.

Sentimientos de Culpa

Muchos aspectos de nuestra vida nos pueden llevar a sentir la culpa, sentimiento natural en cada persona, que antes de la muerte de nuestros hijos o hijas pudimos responder ante esta con orgullo o con humildad.

Pero que podemos hacer ante este sentimiento que nos embarga luego de la muerte de nuestro hijo o hija ?.  Creo no hay respuesta correcta, cada uno tendrá que hacer su propio camino para encontrarle el propósito a cada una de ellas e integrarlas a nuestro ser.

Aun no conocemos al padre o la madre que luego de ver morir a su hijo o hija, no le brote casi descontroladamente las culpas, y van desde pequeños detalles de la vida que los transformamos en gigantescas encrucijadas hasta grandes detalles, que pueden o no estar justificadas, y cada uno de nosotros las vive con diferentes intensidades, en diferentes momentos, y por diferentes razones.

Algo que he aprendido en el camino, luego de la muerte de Kyke, es que no logré nada deseando o imaginando, cambiar el pasado, es una de nuestras formas de lidiar con su muerte, imaginar universos inexistentes que nos permiten mantenerle de una manera irreal vivo aunque sea solo en nuestra imaginación, pero al regresar a nuestra vida, a la “realidad” una y otra vez nos sentimos más y más triste por su muerte, por su ausencia.

También he aprendido que no hay forma más que sufriendo para que luego del dolor podamos ir más allá y vivamos en el amor que nos dejaron, en el amor que nos dan, y las culpas, los sentimientos de culpas no se irán si no hacemos nada para ir más allá de este sentimiento, e imaginar cosas que si hubiéramos hecho esto o aquello, es y seguirá siendo  parte del dolor que trae su muerte hasta que hagamos algo para que esos sentimientos se convierta en algo diferente.

El camino que he encontrado para lidiar con mis culpas es hacer cambios en mi vida, en mi forma de ser,  para que estas culpas tenga sentido, son cambios que han nacido de mi corazón, vivir de una forma diferente ha permitido que aquellas culpas queden atrás, hoy las veo como razones para cambiar, para buscar en mi el yo mas interno, y encontrar las razones, encontrar el amor que permitió que cambiara. Un ejemplo de este cambio es que antes de la muerte de Kyke, un año antes, prácticamente no se tomaron fotos de él o de nosotros con él, nada, prácticamente nada de imágenes que nos ayuden a recordar, que nos ayude a decir él es…, ante tal culpa, ante tal remordimiento por haber dejado pasar el tiempo sin hacerle fotos a mi muchacho, muy pronto de la muerte de Kyke, inicie un camino que me ha llevado a hacerle fotos a todos los detalles de la vida, hoy puedo decir que soy fotógrafo, y los disfruto enormemente, me dedico a detener el tiempo en las imágenes que hago y a mi lado esta ese ángel fotógrafo que es mi amado hijo, haciendo conmigo.

Es así como una de esas culpas la he integrado a mi vida, cambiando para ser diferente, ha implicado esfuerzo, sufrimiento y amor, y al ir avanzando en este mi nuevo mundo esta culpa se ha convertido en razón para estar cada vez más cerca de Kyke, en mi medio de comunicación de mis mas intimas inquietudes.

Hubieron años difíciles que las culpas dominaban mi sentir, pase por el puro centro del dolor y al cabo del caminar, hoy ciento las culpas como oportunidades, guías, necesidades de mi corazón para crecer, para ser mejor persona, y me he dado cuenta que para ir más allá de mis culpas ha implicado cambiar, ha implicado encontrar las razones, el amor suficiente de él y para él para que este dolor, este sufrimiento, estas culpas me formen como una persona renovada, como una persona nueva, como una persona que vive del amor de mis hijos.

El camino continua, no solo con las culpas hay que lidiar en esto que es la muerte de nuestros hijos, el cambio continua, implica hacer siempre y todos los días, se convierte en una forma de ser, de vivir, y en honor a mis hijos, a la gente que amo, a mi querida esposita, y por mi continuare caminando para llegar más allá, porque quiero que la muerte me encuentre haciendo y poder llegar a darle un gran abrazo a mi amado Kyke y orgulloso decirle, misión cumplida amor…

 

 

Amar sin límites, sin condiciones

Hay un decir entre la gente que es “nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde”, y durante toda mi vida considere que este decir se refería a una llamada de atención para apreciar a quienes amamos, a lo que nos hace falta realmente para estar bien, a lo realmente importante en nuestra vida.

Con la muerte de seres amados que nos tocan el corazón, con la muerte de nuestro hijo, escuchaba este decir nuevamente y de alguna manera me sentía eximido de esta frase, y lo digo con paz en mi corazón  porque a Kyke le di todo el tiempo que él quiso recibir de mí, me llena el corazón que en muchos aspectos de mi vida el fue mi compañero, con su partida no solo se fue un hijo, se fue mi amigo, socio, mi amor.

Al pasar el tiempo, al meditar en lo que ha significado su muerte y ausencia, he llegado a la conclusión que uno no capaz de saber lo que tenía en vida de Kyke hasta que lo perdí,  y tal vez esto puede sonar contradictorio, y si, es contradictorio, pero vuelvo a decir, no era capaz de saber lo que tenia, y hoy lo digo con muchos días recorridos viviendo su ausencia, meditando sobre su vida, sobre su ausencia, hoy a la distancia, puedo ver su vida de forma integral, disfrutando los recuerdos y sacando de ellos toda la herencia de su vida.

Codificado en sus recuerdos quedan lecciones de vida que si te decides puede hacer de ti la más bella persona a la cual puedes aspirar ser,  porque en todo el amor que nos dejan está escondido lecciones de vida que nos dicen lo que realmente es importante en la vida, porque el amor de su corazón, porque el vinculo que nace con su gestación si te decides no se termina jamás y es eterno, porque su muerte nos enseña las más importantes lecciones de vida, y con ellas, podemos verles como lo que realmente son, esencia y amor. Eso hemos encontrado de su abrazo que nos da a diario que va más allá de la muerte y la vida.

Por ello he llegado a sentir que no somos capases de saber que tenemos en cada uno de los que nos acompañan en nuestra vida hoy, todo el amor que le tenemos, todo el amor que nos tiene, todo lo que significan para nosotros y todo lo que significamos para ellos o ellas, creo que solo la muerte de uno de ellos o ellas o mi muerte desencadena todo este conocimiento que te regala el que amas sin límites, sin condiciones.

No es fácil verlos partir y vivir su ausencia, posiblemente será lo más difícil que nos toque por vivir, y como todo en la vida puedes dejar pasar esas lecciones de vida, cerrar tu corazón y solo quedarte con el dolor y la amargura y dejar pasar los tesoros escondidos que están en el amor de nuestros chicos o chicas.

Por mi parte estoy recibiendo sus lecciones desde que puede apaciguar mi corazón, dejar ir las emociones que casi me controlaron y desde ese momento en adelante busco día a día esos tesoros escondidos en su amor.

Todas estas lecciones de vida que su partida y  ausencia han traído, día a día, me ha mostrado un camino hacia ser mejor persona, y me he decidido ser una persona mejor con todos los que hoy acompañan mi vida, a mi hija, mi esposita, siento que los amo más, hoy se cosas que me permiten amar más, apreciarles más, cuidarles más, respetarles más, al igual que todo el resto de gente que es mi gente y que compartimos el camino que llamamos vida, y seguimos aprendiendo cada día.

Me siento agradecido, si, agradecido de todo lo recibido en vida de Kyke, y también me siento agradecido por todo lo recibido en su muerte y sigo recibiendo, por ello mi gigante maestro, gracias, gracias y gracias.

Dios te bendiga y hasta siempre. Tu PA

 

El abrazo de tu destino

En la puerta de tu cama he encontrado este día un monto de regalos que alguien que te ama te ha dejado este día especial.

De los regalos que veo que vienen para ti  esta un día nuevo con el tiempo justo, el aire necesario para que llenes tus entrañas, un amanecer anunciado por el trinar de la aves vecinas de tu casa, llegaron todos los colores del arcoíris que pintaron por doquier, también te regala fuerza para levantar tu cuerpo y caminar, correr, y que puedas hacer lo que tu corazón te dicte.

Deberás que sos especial porque te enviaron en el paquete los latidos justos de tu corazón para que puedas sentir a quienes te aman, además vienen promesas entre todo lo que te han dado, su compañía, su amor y su guía, además de su ejemplo.

Te promete que hoy si estas atento podrás reconocerle, en los detalles, porque en aquella bolsa que amanece a tus pies  se pueden ver el sin fin de detalles que te regala hoy, ahora.

Dice que cada flor que mires será tuya, que el agua está ahí para ti, que el viento te podrá dar lo que necesitas, y que el camino es  aprender a amar incondicionalmente.

El amor es lo que parece que te envió en cantidad suficiente para que pases un día nuevo, lo rellena con oportunidades de ser mejor persona, y dice que el mundo está para ti.

El sol, el calor que te envuelve y que te envía la luz necesaria para que todo funciones  estará todo el día encendido, también los sonidos de la voz de quien te ama estarán para ti, el movimiento del mar aun no estés observándolo continuará.

Qué cantidad de regalos, porque la vida está llena de oportunidades de ver que todo está ahí para ti, lleno de oportunidades para encontrar el sentido de tu vida, tu camino, y es que al terminar el día en tu horizonte sin importante donde estés, quien seas, estará para ti el abrazo de tu destino y de los que en una forma espiritual hoy nos acompañan dentro de nuestro corazón.

 

La más pura expresión

Llorando… Volvemos a ser ángeles de la mano de Dios

Cuando nacimos somos un milagro, somos como una semilla, y estamos en las manos de nuestra madre y de Dios,  y  nuestra única forma de hablar es por medio del llanto.

Cuando nuestros hijos se van, no hay palabras en este mundo que puedan describir lo intenso de lo que se vive, no hay palabras para decirle al mundo que nuestro vida ha quedado hecha pedazos y no vemos camino para seguir viviendo, no hay nada que pueda decirse que cambie el pasado y ante tan grande y dura realidad, quedamos sin palabras y quedamos como cuando éramos un recién nacido.

El llanto entonces es nuestra forma más pura de expresión, es cuando nuestro espíritu habla  diciendo lo que necesita decir, lo que necesita expresar.

El llanto es la puerta liberadora de lo más íntimo y profundo de nuestro sentir, es el lenguaje sin fronteras y sin explicaciones, es nuestra forma más auténtica y pura de decir todo lo que tengamos que decir ante la muerte de nuestros hijos.

Haciendo un intento de traducir una lágrima: puedo decirles que tengo sueños destruidos, ilusiones truncadas, frustración, miedo, arrepentimiento, tristeza, dolor, sufrimiento y lo principal amor a mi hijo quién ya no estará con nosotros físicamente.

Nuestra realidad no cambia al llorar, pero nos alivia el alma, nuestro espíritu y es el único recurso que nos queda para expresar lo vivido cuando un hijo muere.

A quien vive la muerte de un hijo, una hija:  llora todo lo que tengas que llorar, no permitas que te limiten tu llanto, no permitas que callen tu alma al decir lo que tenga que decir.

A los que acompañan a los que lloran, permítanlo, facilítenlo, provóquenlo, porque todos nosotros los que entregamos a Dios nuestros hij@s no podemos expresar nuestro sentir de otro forma más que con  llanto.

Llegará el día que el lago de lágrimas disminuya su nivel, llegará el día que aprendamos a llorar sin lágrimas, llegará el día que encontramos una nueva forma de expresar nuestra vivencia y encontremos nuevamente el sentido de la vida.

Nuestra realidad no cambia al llorar, pero nos alivia el alma, nuestro espíritu…