Grupo de Ayuda Mutua de padres que enfrentamos la muerte de hijos.

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AYUDA para padres, madres y FAMILIAS que enfrentan la MUERTE de un hijo o varios. Somos un GRUPO de AYUDA con 10 sedes en todo Costa Rica.

 Si usted conoce a alguna persona que necesite ayuda puede referirnos.

Horarios, Sedes y contactos de los Grupos Renacer. (Asistir al grupo Renacer NO TIENE COSTO )
Nuevo Grupo Renacer en Cartago
Las reuniones son los segundos y cuartos martes de cada mes, en el Salón Comunal de Los Ángeles. De la esquina Noreste del Parque de Los Ángeles, 100 al Norte, 25 al Oeste y 50 Norte. Por favor comunicarse con:Carmen Mora 7011-5671 para más información.
Nuevo Grupo Renacer en Esparza
Se reúnen los primeros y terceros martes del mes, en las inmediaciones del parque central de esta comunidad, 6 PM, por favor comunicarse con Kathia al 87381507 para más detalles.
Grupo de Barva de Heredia:
Las reuniones se realizan 50 mts oeste de la esquina sur oeste del parque de Barva, enfrente a Gollo, 7 pm, primeros y terceros miercoles de cada mes. Para más información con Auria 86158007 o Miguel 8817 8684
Grupo de San José:
Las reuniones se realizan en el costado este del Hospital Clínica Bíblica, edificio Ministerio Árbol de Vida, en el aula RCP, 6 pm, primeros y terceros jueves de cada mes. Para más información. Puede comunicarse con: Eduardo Mena, 7017-5957 o 2522-1000
Grupo de Pérez Zeledón
Las reuniones se realizan en el Complejo Cultural Alfonso Quesada Hidalgo, de la Municipalidad de Pérez Zeledón. 1 Pm, el último sábados de cada mes. Para más información, comunicarse al: 8785-1304 con Catalina
Grupo de San Pedro:
Las reuniones se realizan los segundos y cuartos miércoles de cada mes, la dirección es del Mas X Menos de San Pedro, 300 mts al norte, Colegio Calasanz, 7 pm, Aulas de Secundaría A1. Comunicarse con: Doña Rosi 2100-9402
Grupo de Tibás:
Las reuniones son a las 7 pm, el Primer y tercer lunes de cada mes, en el Salón Parroquial de la Iglesia San Bruno, en Colima de Tibás, 200 Oeste de EPA. Comunicarse con: Vivi Solís al 8890-3367 ó Alonso Zumbado al 7012-2076
Grupo de Escazú:
Las reuniones se realizan en el salón municipal de San Antonio de Escazú, diagonal a la iglesia católica de esta comunidad, los primeros y terceros miércoles del mes. Comunicarse con: Roxana al 8882-1912
Grupo de Grecia:
Las reuniones son los segundos y cuartos lunes del mes, a las 7:00 Pm en salón comunal de la urbanización Murillo, 25 mts al oeste del INA de Grecia, por favor llamar a doña Ana al 6023-8166.
Grupo de de Ciudad Quesada, San Carlos:
Las reuniones se realizan el último sábados de cada mes, en las inmediaciones del Parque Central de Ciudad Quesada. Para más información favor comunicarse con: Caret al 83681030 o Andrea 86580779

Para recibir más información sobre lugares y horarios de las reuniones por favor envíenos un correo a las siguientes cuentas:

info@renacer-cr.com

Pedirle Peras al Olmo

Los conflictos con los demás, enfrentado la muerte de uno o varios de nuestros hijos, nos hace perder la poquito balance que tenemos… 
De los grandes conflictos que se estrenan con la muerte de nuestros hijos, es que la vida de los demás continua y para nosotros, el mundo se está derrumbando, y todos los demás, nuestra impresión es que continúan su vida como si nada hubiera pasado, y para nosotros, el terremoto luego de los primeros días que la compañía abunda, continua, la réplicas de aquel cataclismo, son una más potente que la otra, y todos los demás que no somos nosotros, todos ellos que no viven en nuestro techo, en nuestro pellejo, sencillamente siguen su vida, siguen riendo, siguen corriendo, siguen su vida, siguen siendo los mismos, como si nada hubiera pasado.
Es poco decir que nuestro mundo se cae a pesados, y empezamos a recibir, de toda esta gente que parece no afectarle la muerte de nuestros hijos, frases trilladas tan falsas y tan sin sentido, como podrían ser: “ahora tienes un angelito en el cielo”, el famoso y vacío “lo siento”, “Dios lo libro de algo peor”, “entrégueselo a Dios”, “los hijos no nos pertenecen”, “yo no sé como hace usted, yo me moriría sin un hijo mío muere”, “Dios todo lo hace perfecto”, “usted se siente así porque está lejos de Dios”, “ya no llores, el está mejor”, “te acompaño en tu sentimiento”, “lo que sientes es falta de fe”, y las frases pueden ser tantas como páginas quisieramos llenar, y todas tiene en común un enorme vació, quizás podríamos de esta, que son irrespetuosas ante el sufrimiento, porque todas estas frases, están hechas de ignorancia, carecen quizás de los más importante, la experiencia, la sabiduría que se necesita para dar consuelo, para entregar un frases de estas, y no solo repetirlas, como loras.

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Diez Años Despues

Diez años después

La vida ha cambiado tanto desde su muerte, y ha pasado tanto durante todo este tiempo, siento que ha sido más que toda una vida, y hoy sin angustia puedo oír mi nombre sin que eso signifique vivir en una tormenta, porque esta historia empezó cuando solo oír nuestro nombre, era como vivir dentro de una pesadilla.

De ninguna manera fue posible encontrar el camino para ser la misma persona que fui y sentir la vida como antes, su muerte todo lo cambio y he cobrado una conciencia que durante mucho tiempo fue difícil de aceptar, difícil de entender, difícil de vivir pero finalmente es hoy y ya desde hace mucho tiempo el regalo más importante que Kyke nos ha dejado.

A diferencia de los primeros años, hoy comparto nuestra historia con orgullo y nostalgia al mismo tiempo, hoy grito sin pedir permiso todo este amor mágico y puro, este amor que después de 10 años de ausencia física continua. 

Hoy y luego de tanto sufrimiento he aprendido adonde poner este amor por Kyke que día a día sigue fluyendo, he encontrado donde poner su muerte, su ausencia física,  he aprendido a expresar el amor por el de una manera diferente al dolor, al sufrimiento y la más profundas de las tristezas jamás vividas.

Diez años después seguimos siendo sus orgullosos padres, que hemos recorrido un largo camino para poder decir que hoy los temores de olvidarle o que lo olvidarán han quedado atrás, las frustraciones, culpabilidades, furias y miedos se han convertido, nos han transformado,  hoy todo lo que creía de la vida antes de su partida han quedado como recuerdos, como el camino recorrido, hoy en contra de todo pronóstico hemos aprendido a navegar esta gran tormenta y hemos encontrado en este camino que el amor por el continua, existe, nace de nuestros corazones y sigue creciendo.

Hoy sabemos que hemos pasado por el peor de los huracanes, por el medio de la tormenta, y hemos aprendido haciendo, navegando, hemos aprendido amando, sufriendo y hoy podemos decir que amamos la vida de Kyke por completo, sin quitar ni un solo instante de principio a fin. Y con esta nueva forma de sentir y vivir la vida, hoy abrasamos con fuerza lo que la vida trae.

Esta tormenta nos ha enseñado cosas que no conocíamos de nosotros mismo, de los demás, de la vida y cada día que pasa aspiramos a aprender más para poder ser mejores personas, papás, ciudadanos, compañeros, y entregar el amor de Manri y lo mejor de nosotros a quien Dios y Kyke nos indiquen.

Cometimos errores y seguramente en el camino que viene continuaremos tropezando, pero lejos de frustrarnos, lejos de arrepentirnos comprendimos que esos errores cometidos son lecciones, algunas de las mejores que nos hacen quien hoy podemos sentir la vida como la sentimos.

Nuestra vida ha cambiando, hoy lloramos de pasión y de nostalgia, hoy hemos aprendido a vivir en función de lo que nos dicta el corazón, hemos aprendido a confiar en nuestra intuición y nuestra conciencia que nos guía y nos orienta en esta nueva vida que empieza cada día.  Hoy de la mano de Dios y de Kyke sentimos y vivimos nuestras vidas de una forma diferente, llena de sentido.

Agradecemos infinitamente el amor expresado por todo lo que ha sucedido en todos este tiempo, también agradecemos todo lo que ha callado los que nos han acompañado, agradecemos la sensibilidad a las cosas simples de la vida que hoy son tan grandes, como estar ante la presencia de nuestro amado Kyke, agradecemos saber de mejor manera lo que realmente es importante en la vida, agradecemos lo que hemos aprendido y lo que nos hace falta por aprender,  agradecemos la compañía, enseñanzas y cariño de padres y madres como nosotros y la gran familia que hemos encontrado en este duro camino, agradecemos esta nueva conciencia que nos hace ver el mundo como si fuera nuevo y sobre todo, agradecemos los años maravillosos que nos regaló nuestro amado chico en vida y el abrazo eterno de Dios para nosotros durante todo este tiempo.

El significado de palabras como dolor, sufrimiento, miedo, ira y también amor, compasión y paz entre otro monto, las comprendemos mejor y hoy estamos en paz, incompletos para siempre pero llenos de paz. 

Si me permiten y sé que no es posible lo que voy a exponer, pero quisiera enviar de forma imaginaria un mensaje al pasado, un mensaje de una línea, un mensaje que me llegará por algún medio 24 horas antes de que todo empezará, exactamente al 25 de junio del 2004  a las 7:47 am, y este mensaje imaginario diría: “escucha tu corazón y sin importar nada déjate guiar por el”… 

PB055450

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer de Costa Rica.

El tiempo no es el que cura

Recuerdan aquella frase popular que dice que “el tiempo todo lo cura”, nos la dicen gentes que no saben que decirnos ante nuestra perdida, y algunos de nosotros puede considerar que es una realidad lo que dice la misma, el caso es que me he dado cuenta en todo este tiempo, que esta forma de ver la vida, esta forma de enfrentar la vida, nuestros problemas, nuestros sufrimientos es algo equivocada al menos en parte, porque es correcto que necesitamos tiempo para ir más allá de la muerte, del dolor, del sufrimiento, pero más que el tiempo que pasa es lo que hagamos con ese tiempo, en lo que dediquemos nuestra vida, nuestro tiempo.

Por ello me parece muy bien dicho la estrofa de una canción muy llena de sabiduría que dice: “Si quieres cambio verdadero, pues ¡camina distinto!”

Les dejo el link de esta canción.

 


Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

Te encontré.

Un día te creí perdido, olvidado

y en aquel huracán,

la oscuridad solo me permitía ver mi fin

sólo podía ver mi dolor…

únicamente mi dolor

Recordándote, fue cuando decidí buscarte

y en el camino

después de probar muchos caminos, paso a paso

al dejar de tratar de responder el porqué?

Fue cuando te encontré…

Al principio no sabía

no podía creer cuando vi la señal

que fue el pasado y el futuro juntos, en el presente

mire hacia dentro,

y te logre ver, te encontré, te sentí, pleno

Azul, como bailando

Y fue cuando me di cuenta que siempre estas,

siempre estuviste y estarás

te encontré cuando deje atrás lo aprendido

fue cuando la notas del viento me hizo verte

cerca, lleno de razones y de amor

Te encontré cuando la luz multicolor me llego

azul, cerca

llenando todo de sentido y de amor

Y fue cuando la lluvia en mis ojos al formo el río

poco a poco fue llenando mi océano

que al cruzarlo en el olor a sal y a vida, te encontré

cerca, lleno de razones

del presente, de amor

para entregarlo, para regalarlo

y cambiar, y descubrirte

y saber que te encontré.

cerca,

pleno de luz

de razones

convertido en amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Para más información de clic a este enlace: Renacer de Costa Rica

Sentimientos de Culpa

Muchos aspectos de nuestra vida nos pueden llevar a sentir la culpa, sentimiento natural en cada persona, que antes de la muerte de nuestros hijos o hijas pudimos responder ante esta con orgullo o con humildad.

Pero que podemos hacer ante este sentimiento que nos embarga luego de la muerte de nuestro hijo o hija ?.  Creo no hay respuesta correcta, cada uno tendrá que hacer su propio camino para encontrarle el propósito a cada una de ellas e integrarlas a nuestro ser.

Aun no conocemos al padre o la madre que luego de ver morir a su hijo o hija, no le brote casi descontroladamente las culpas, y van desde pequeños detalles de la vida que los transformamos en gigantescas encrucijadas hasta grandes detalles, que pueden o no estar justificadas, y cada uno de nosotros las vive con diferentes intensidades, en diferentes momentos, y por diferentes razones.

Algo que he aprendido en el camino, luego de la muerte de Kyke, es que no logré nada deseando o imaginando, cambiar el pasado, es una de nuestras formas de lidiar con su muerte, imaginar universos inexistentes que nos permiten mantenerle de una manera irreal vivo aunque sea solo en nuestra imaginación, pero al regresar a nuestra vida, a la “realidad” una y otra vez nos sentimos más y más triste por su muerte, por su ausencia.

También he aprendido que no hay forma más que sufriendo para que luego del dolor podamos ir más allá y vivamos en el amor que nos dejaron, en el amor que nos dan, y las culpas, los sentimientos de culpas no se irán si no hacemos nada para ir más allá de este sentimiento, e imaginar cosas que si hubiéramos hecho esto o aquello, es y seguirá siendo  parte del dolor que trae su muerte hasta que hagamos algo para que esos sentimientos se convierta en algo diferente.

El camino que he encontrado para lidiar con mis culpas es hacer cambios en mi vida, en mi forma de ser,  para que estas culpas tenga sentido, son cambios que han nacido de mi corazón, vivir de una forma diferente ha permitido que aquellas culpas queden atrás, hoy las veo como razones para cambiar, para buscar en mi el yo mas interno, y encontrar las razones, encontrar el amor que permitió que cambiara. Un ejemplo de este cambio es que antes de la muerte de Kyke, un año antes, prácticamente no se tomaron fotos de él o de nosotros con él, nada, prácticamente nada de imágenes que nos ayuden a recordar, que nos ayude a decir él es…, ante tal culpa, ante tal remordimiento por haber dejado pasar el tiempo sin hacerle fotos a mi muchacho, muy pronto de la muerte de Kyke, inicie un camino que me ha llevado a hacerle fotos a todos los detalles de la vida, hoy puedo decir que soy fotógrafo, y los disfruto enormemente, me dedico a detener el tiempo en las imágenes que hago y a mi lado esta ese ángel fotógrafo que es mi amado hijo, haciendo conmigo.

Es así como una de esas culpas la he integrado a mi vida, cambiando para ser diferente, ha implicado esfuerzo, sufrimiento y amor, y al ir avanzando en este mi nuevo mundo esta culpa se ha convertido en razón para estar cada vez más cerca de Kyke, en mi medio de comunicación de mis mas intimas inquietudes.

Hubieron años difíciles que las culpas dominaban mi sentir, pase por el puro centro del dolor y al cabo del caminar, hoy ciento las culpas como oportunidades, guías, necesidades de mi corazón para crecer, para ser mejor persona, y me he dado cuenta que para ir más allá de mis culpas ha implicado cambiar, ha implicado encontrar las razones, el amor suficiente de él y para él para que este dolor, este sufrimiento, estas culpas me formen como una persona renovada, como una persona nueva, como una persona que vive del amor de mis hijos.

El camino continua, no solo con las culpas hay que lidiar en esto que es la muerte de nuestros hijos, el cambio continua, implica hacer siempre y todos los días, se convierte en una forma de ser, de vivir, y en honor a mis hijos, a la gente que amo, a mi querida esposita, y por mi continuare caminando para llegar más allá, porque quiero que la muerte me encuentre haciendo y poder llegar a darle un gran abrazo a mi amado Kyke y orgulloso decirle, misión cumplida amor…

 

 

Cuando fue

Cuando pude ver sin usar la vista
Cuando el silencio me dejo escuchar
Cuando sentí sin mi piel y olvide lo aprendido
Cuando el único tiempo que viví fue el ahora
Cuando abrace sin mis brazos y solo use mis palabras
Cuando deje de pregúntame el porqué y me diste él para que
Cuando el pasado no dolió
Cuando entendí que el amor es lo único real que tengo
Cuando los sueños regresaron y fueron míos una vez más
Cuando recordé quien era y encontré el camino hacia mi horizonte
Cuando entendí que la vida es un instante, y es mío y es tuyo
Cuando me encontré haciendo
Cuando te dejé ir

Ese día fue cuando

Hoy hace 8 años

Hoy hace 8 años a eso de las 7:47 am Manri nuestro hijo menor murió, y hoy podría relatarles lo terrible de aquel instante en nuestras vidas que lo ha cambiado todo.

Podría relatarte el dolor y sufrimiento que nos ha dejado su partida, las horas de sueño perdido, la tristeza más profunda, pero hoy quisiera relatarte lo bendecido que nos hemos sentido por ser padres de este chico maravilloso, quisiera relatarles de lo bello que ha sido recibir el amor desde el corazón de nuestro Kyke amado durante estos ocho años, hoy quisiera relatarles de lo bendecidos que hemos sido durante todos estos años por tantas y tantas personas que con sus amor nos han tendido una mano para saber qué hacer con esta muerte que al principio no sabíamos que hacer.

Hoy quisiera recordar tus risas raspadas, tu voz grave, tu olor particular y único, quisiera recordar tus acciones quijotescas, quisiera recordar tus tortas, quisiera recordar tus crisis al dormir, tu ajedrez, tus escritos, tu nacimiento, y también tu muerte.

Hoy quisiera repetir que he aprendido a amar tu vida por completo, sin quitar ni agregar nada, cada momento desde que te enviamos la invitación a ser parte de esta familia, hasta hoy, incluyendo los sueños que me has regalado, tus sutiles mensajes que solo nosotros podemos ver, percibir.

Hoy es un día duro, lleno de nostalgia, hoy a eso de las 7:47 am falleció nuestro amado Kyke, montado en su caballito azul que cabalgando deprisa raudo voló para ser esencia, la más bella y pura esencia.

Y como parte de estos ocho años mi amado quesito, he escrito a tu lado esto que nace de mi corazón, para tratar de poner en palabras algo que no puede ser dicho con palabras, pero como bien nos han enseñado seguimos adelante para ser mejores personas, mejores papas, mejores cada días.

A ti amor, quien desde el cielo a diario nos abrazas, te amamos y ese amor es y será eterno.

No te has ido, solo cambiaste

 

Te convertiste en preguntas

en final sin respuesta

en inspiración permanente

en sueño profundo

 

Te convertiste en razón para reír y llora

en búsqueda sin fin

en ilusión y esperanza

en rencuentro esperado

en tiempo pasado



Te convertiste en razón de escribir

en luz de mañana

en un largo día

en dulce sabor

en dibujo famoso

 

Te convertiste en sol y calor

en agua que corre libre

en compañía constante

en rincón preciado

en libro leído

 

Te convertiste en gigante al jugar

en imagen difusa

en pensamiento que duele

en sueño que no llega

 

Te convertiste en ternura, caricias y pasión

en susurro, aire y papel

en espera forzada

en alegre trinar

en regalo de vida

 

Te convertiste en mar frío

en arena volando

en vuelo de ave

en recuerdo escondido

en bello celaje

 

Te convertiste en el color azul

en un pez libre

en viento calmo

en mi ojo derecho

 

Te convertiste en nuestro ejemplo y senda

en esencia, en luz

Te convertiste en amor

 

No has desaparecido, solo hemos cambiado

 

 

Amar sin límites, sin condiciones

Hay un decir entre la gente que es “nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde”, y durante toda mi vida considere que este decir se refería a una llamada de atención para apreciar a quienes amamos, a lo que nos hace falta realmente para estar bien, a lo realmente importante en nuestra vida.

Con la muerte de seres amados que nos tocan el corazón, con la muerte de nuestro hijo, escuchaba este decir nuevamente y de alguna manera me sentía eximido de esta frase, y lo digo con paz en mi corazón  porque a Kyke le di todo el tiempo que él quiso recibir de mí, me llena el corazón que en muchos aspectos de mi vida el fue mi compañero, con su partida no solo se fue un hijo, se fue mi amigo, socio, mi amor.

Al pasar el tiempo, al meditar en lo que ha significado su muerte y ausencia, he llegado a la conclusión que uno no capaz de saber lo que tenía en vida de Kyke hasta que lo perdí,  y tal vez esto puede sonar contradictorio, y si, es contradictorio, pero vuelvo a decir, no era capaz de saber lo que tenia, y hoy lo digo con muchos días recorridos viviendo su ausencia, meditando sobre su vida, sobre su ausencia, hoy a la distancia, puedo ver su vida de forma integral, disfrutando los recuerdos y sacando de ellos toda la herencia de su vida.

Codificado en sus recuerdos quedan lecciones de vida que si te decides puede hacer de ti la más bella persona a la cual puedes aspirar ser,  porque en todo el amor que nos dejan está escondido lecciones de vida que nos dicen lo que realmente es importante en la vida, porque el amor de su corazón, porque el vinculo que nace con su gestación si te decides no se termina jamás y es eterno, porque su muerte nos enseña las más importantes lecciones de vida, y con ellas, podemos verles como lo que realmente son, esencia y amor. Eso hemos encontrado de su abrazo que nos da a diario que va más allá de la muerte y la vida.

Por ello he llegado a sentir que no somos capases de saber que tenemos en cada uno de los que nos acompañan en nuestra vida hoy, todo el amor que le tenemos, todo el amor que nos tiene, todo lo que significan para nosotros y todo lo que significamos para ellos o ellas, creo que solo la muerte de uno de ellos o ellas o mi muerte desencadena todo este conocimiento que te regala el que amas sin límites, sin condiciones.

No es fácil verlos partir y vivir su ausencia, posiblemente será lo más difícil que nos toque por vivir, y como todo en la vida puedes dejar pasar esas lecciones de vida, cerrar tu corazón y solo quedarte con el dolor y la amargura y dejar pasar los tesoros escondidos que están en el amor de nuestros chicos o chicas.

Por mi parte estoy recibiendo sus lecciones desde que puede apaciguar mi corazón, dejar ir las emociones que casi me controlaron y desde ese momento en adelante busco día a día esos tesoros escondidos en su amor.

Todas estas lecciones de vida que su partida y  ausencia han traído, día a día, me ha mostrado un camino hacia ser mejor persona, y me he decidido ser una persona mejor con todos los que hoy acompañan mi vida, a mi hija, mi esposita, siento que los amo más, hoy se cosas que me permiten amar más, apreciarles más, cuidarles más, respetarles más, al igual que todo el resto de gente que es mi gente y que compartimos el camino que llamamos vida, y seguimos aprendiendo cada día.

Me siento agradecido, si, agradecido de todo lo recibido en vida de Kyke, y también me siento agradecido por todo lo recibido en su muerte y sigo recibiendo, por ello mi gigante maestro, gracias, gracias y gracias.

Dios te bendiga y hasta siempre. Tu PA

 

La más pura expresión

Llorando… Volvemos a ser ángeles de la mano de Dios

Cuando nacimos somos un milagro, somos como una semilla, y estamos en las manos de nuestra madre y de Dios,  y  nuestra única forma de hablar es por medio del llanto.

Cuando nuestros hijos se van, no hay palabras en este mundo que puedan describir lo intenso de lo que se vive, no hay palabras para decirle al mundo que nuestro vida ha quedado hecha pedazos y no vemos camino para seguir viviendo, no hay nada que pueda decirse que cambie el pasado y ante tan grande y dura realidad, quedamos sin palabras y quedamos como cuando éramos un recién nacido.

El llanto entonces es nuestra forma más pura de expresión, es cuando nuestro espíritu habla  diciendo lo que necesita decir, lo que necesita expresar.

El llanto es la puerta liberadora de lo más íntimo y profundo de nuestro sentir, es el lenguaje sin fronteras y sin explicaciones, es nuestra forma más auténtica y pura de decir todo lo que tengamos que decir ante la muerte de nuestros hijos.

Haciendo un intento de traducir una lágrima: puedo decirles que tengo sueños destruidos, ilusiones truncadas, frustración, miedo, arrepentimiento, tristeza, dolor, sufrimiento y lo principal amor a mi hijo quién ya no estará con nosotros físicamente.

Nuestra realidad no cambia al llorar, pero nos alivia el alma, nuestro espíritu y es el único recurso que nos queda para expresar lo vivido cuando un hijo muere.

A quien vive la muerte de un hijo, una hija:  llora todo lo que tengas que llorar, no permitas que te limiten tu llanto, no permitas que callen tu alma al decir lo que tenga que decir.

A los que acompañan a los que lloran, permítanlo, facilítenlo, provóquenlo, porque todos nosotros los que entregamos a Dios nuestros hij@s no podemos expresar nuestro sentir de otro forma más que con  llanto.

Llegará el día que el lago de lágrimas disminuya su nivel, llegará el día que aprendamos a llorar sin lágrimas, llegará el día que encontramos una nueva forma de expresar nuestra vivencia y encontremos nuevamente el sentido de la vida.

Nuestra realidad no cambia al llorar, pero nos alivia el alma, nuestro espíritu…

 

Trascender

Cada uno de nosotros los que hemos perdido a un hij@ se embarcará  en un viaje que no ha hecho jamás, y tendrá que construir su propio camino de regreso, algunos le llaman trascender…. el mío lo describo hoy a siete años de esta manera:

Cuando Manri murió el único camino que veía era el fin, el fin de mi vida, de la paz en mi corazón, y en cierto modo así fue, durante mucho tiempo lo único que encontraba como camino era el fin, pero también fue el principio de muchas otras cosas.

La muerte de Manri me convirtió de cierta manera en un barco a la deriva,  durante todo ese tiempo me mantuve a la merced del movimiento de las aguas que navegaba, huracanadas y oscuras, me llevaban al dolor y al sufrimiento y de mi vida lo único que quedaba era eso y el amor por Lena mi hija y hermana de Kyke.

No me importaba nada, los días fueron eternos y me pasaba escribiendo mi dolor y llorando, y cuando me encontraba con Lena y la mamá de Kyke doña Daisita me hacia el fuerte, solo escribía y escribía como si con ello pudiera mantener su vida, como si con escribir pudiera hablarle y mantener la comunicación con mi hijo que había muerto.

Pasaba el tiempo y fue el amor por Lena y la promesa que le ofrecí a Kyke, ya muerto, la senda para buscar el camino de regreso, de regreso del mar adentro donde me llevo el dolor y la tristeza.

Fue darme cuenta que mi dolor no era el único, lo que empezó a forma un camino de regreso, fue ver a Lena mi hija sola y Daisy mamá de Kyke sufriendo todos, solos, fue darme cuenta que yo no fui el único que había perdido con la muerte de Kyke, que todos lo habíamos perdido.

También en esos días conocí a padres como nosotros  que se enfrentaban a lo mismo, habían perdido a sus hijos o hijas, cada uno con su historia  y acompañados, peros solos, enfrentaban la muerte de sus hij@s.

Estos fueron los primeros pasos de regreso de mi mar adentro, de donde me dejo la muerte de Kyke, y como dice el poema famoso, fue hacer camino al andar, empujado por el amor de Lena y el amor de Kyke, de mi decisión de regresar y de tener una vida plena. Sigue leyendo

Nos toma tiempo

Cuando ores pidiendo, ponte a trabajar para lograrlo…

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Nos toma tiempo comprender el cambio que implica que un hijo o hija nuestro muera, ese tiempo es confuso, triste, nos embarga la desesperanza, nos quedamos sin ilusiones y el sentido de la vida ya no tiene sustento, no tiene sentido y nos embarcamos en la crisis espiritual más difícil y compleja que nuestro destino nos plantearán posiblemente en toda nuestra existencia.

Sí, nos toma tiempo navegar por el huracán que es sobrevivir la vida de alguno de nuestros hijos o hijas. Nuestra energía vital la dedicamos casi que exclusivamente a llorar la muerte, a revivir una y otra vez la muerte y los eventos que la provocaron, nuestra vida tiene como única razón la muerte de nuestro hijo o hija.

Y que al mismo tiempo se pone a prueba todas nuestras creencias, nuestra fe, nada te podía preparar para navegar estas aguas huracanadas, nada de tu conocimiento sirve… nada.

Y es que nos toma un tiempo comprender que nos ha sucedido y qué hacer con lo que pasa con nuestro corazón,  con nuestro espíritu, que pasa con los cambios que se van sucediendo en nuestra vida y lo que nace de nuestro corazón por lo que nos ha tocado por vivir.

Es cuando el sufrimiento y el dolor de nuestra familia, de quien nos acompaña en este pasaje, en este el más difícil camino de nuestra vida, pierde importancia en muchos casos, es como si nuestro sufrimiento y dolor fuera lo único que importara, no existe nada más que la muerte.

Nos toma tiempo procesar y comprender todo esto, y pasaran los días, los meses y Dios y nuestro hijo (a) nos harán conocer a gente como nosotros, padres y madres, familias que se encuentran viajando en aquel huracán como nosotros mismos, y es donde Dios y nuestro hijo (a) nos muestra el camino, en el dolor del otro, de nuestros iguales, de esos padres y madres, y es cuando nace la compasión y con ella la senda para que la muerte de nuestro hijo o hija NO sea la que se lleve todo el brillo de nuestras vidas.

Sí, nos toma tiempo recibir la herencia que nuestro hijo (a) nos dejaron al morir que es lo único que vence y trasciende la muertes,  el amor de ellos y para ellos.

Sí, debemos decidir si nuestro hijo (a) se convierte para siempre en nuestros verdugos dejando tras su muerte únicamente dolor y sufrimiento, llevándose el brillo de nuestras vidas o se convierten en la luz, en la razón para renacer como las mejores personas que podamos, que queramos.

Es nuestra decisión y de nadie más, está en nosotros que vamos hacer…