La última página del dolor

Cuando la tormenta del dolor pasa,

queda la ausencia como permanente presencia,

como lazo indeleble que nos unen para siempre,

y la tarea de cada día más allá de soportar cada minuto,

se transforma en descubrir el sitio perfecto,

el lugar correcto donde hacer nuestra vida,

cada día que pasa encontramos las personas correctas

para entregar el amor, que no nos pertenece,

el amor que nace del cielo,

cada día pasa estamos más cerca de ser cualquier otro,

de los ciegos que viven bendecidos.

 

La última página del dolor,

suele traer las ilusiones y las esperanza,

transitamos el llano en lo alto de la montaña,

de donde podemos vislumbrar el camino construido,

de donde podemos observar todo el dolor,

la ira, el miedo, la soledad, la angustia, los recuerdos, los errores,

nuestros pedazos, el abismo…,

y todo lo aprendido que se convirtió en nuestro ser,

y lo pendiente por aprender.

 

En la última página del dolor,

comprendemos mejor la vida atreves de la muerte,

comprendemos el valor del tiempo, de las palabras,

de las verdades que nos da la vida,

de los detalles, las acciones,

del dolor de todos y de lo bello de la vida,  

comprendemos que no somos nada y somos todo.

 

En esta última página del dolor,

Obtenemos las razones para ser mejores cada día,

 

En esta última página del dolor,

vivo…

y no quiero que esta última página…

termine.

Comprendí

Cuando Manri falleció, no podía encontrarle sentido a mi pasado, al presente de aquel momento y mucho menos al futuro, me preguntaba una y otra vez, qué sentido tenía todo aquel dolor, le gritaba a Dios a cada momento porqué, porqué, porqué.

Hoy vivo en el futuro de aquel terrible momento, aquel futuro que no quería ni podía intuir que tuviera sentido, el tiempo paso y fui descubriendo que el tiempo es un recurso básico e importantísimo en nuestro caminar, pero lo que realmente es importante, es en lo que use ese tiempo que ha pasado, que me ha traído hasta hoy.

Comprendí que el gran maestro no es el tiempo, el gran maestro es el dolor, el sufrimiento y sobre todas las cosas, el amor que ha llegado de su parte a mi vida desde que supe de Kyke en el vientre de su madre hasta el día de hoy.

Ha sido el camino más difícil que me ha tocado transitar luego de su muerte, sostuve con el mayor temor intensas peleas con Dios, peleas con la vida, con todos mis seres queridos, con mi pasado y con un posible futuro; y casi sin darme cuenta, todo aquel sufrimiento fue forjando en mi cambios que poco a poco le empezaron a dar sentido a mi vida, transformándome en una persona diferente, hoy me dejo guiar por lo que dicta mi corazón y no mi razón.

Los esfuerzos por dejar de sentir el sufrimiento, por no ver los recuerdos para no sufrir, los esfuerzos para que no se dieran cuenta que estaba derrotado y para cambiar el pasado, quedaron atrás y nunca más intente no sentir, comprendí que este nuevo camino consistía en dejar de luchar con lo que siento, consistía en que tuviera sentido, consistía en que valiera la pena. Y llego un buen día en que decidí no olvidarme de nada de la muerte de Manri, no olvidar todo el dolor y sufrimiento que he vivido, y que ha vivido mi familia, porque toda esta historia que va desde que nació Kyke hasta hoy, es la luz que guía mi corazón, para nunca olvidar nada, para nunca olvidar las lecciones que llegaron, para nunca volver a ser quien fui y continuar aprendiendo de la vida.

Tres caminos encontré en aquel mar sin sentido donde vivía, uno me llevaba a desgraciar mi vida para siempre, el otro camino que hoy considero el más fácil, me llevaría a ser una versión un poco diferente de quien fui, con cambios superfluos y llevar una mascará que vería al espejo todos los días, y finalmente el camino que decidí seguir, el que implicó el mayor de los esfuerzos que jamás pensé hacer, que implico dolor y sufrimiento, implico enfréntame a Dios una y otra vez, implico afrontarme a lo peor y mejor de mí, a mis miedos, a mis culpas, a mi pasado, implico aprender de los demás, implicó reflexionar y aprender de lo sucedido y lo sentido, implica no dejar de aprender hasta hoy, implico viajar a mis adentros en busca de mi centro, implico buscar en este mundo, acciones concretas donde depositar el amor por Manri de cada día. Este último fue el camino que escogí, y lo hice porque mi corazón me guió hacia él.

En este camino aprendí a vivir la vida sin pretender quitarle ni un instante, aprendí que la vida es ahora, aprendí a saber que la vida no es buena ni mala, es la vida, aprendí a dejar de juzgar lo que sucede como bueno o malo, solo es, aprendí que la vida es para aprender a vivir, aprendí que no tengo control de lo que sucede, aprendí que el amor transforma a las personas, aprendí el verdadero significado de palabras como perdón, humildad, compasión, solidaridad, respeto, amor, aprendí que las mejores lecciones de la vida vienen envueltas en sufrimiento y en el más puro amor, aprendí que si deseo que algo suceda debo de sembrar para cosechar y Dios sabrá si me da agua para germinar lo que deseo, aprendí que la vida es hermosa y no quiero cambiarme por nadie, y decidí que el camino correcto para mí, es ser mejor persona cada día.

El tiempo en que sobrevivía terminó, hoy reflexiono y estoy agradecido de todo el amor recibido, de todo el amor expresado, de todo el amor entregado, estoy agradecido con la vida por haber sido escogido por Manri para ser su padre, estoy agradecido con Dios por su abrazo desde siempre, y hoy le encuentro sentido a la pena de cada día que ha pasado y estoy seguro que le encontraré el sentido al tiempo que aun me toca por vivir, hoy la vida es diferente, tiene un enorme significado cada momento y cada acción que hago, hoy mi vida tiene todo el sentido de ser y continuo en el camino…

 

Padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer de Costa Rica.

La vida es

La vida es tan frágil como los recuerdos, 
como el canto de una chicharra
como un beso, como una palabra, como un abrazo
La vida es el regalo que se disipa a cada instante,
como la arena que pasa entre los dedos
La vida está hecha de momentos que se escriben para siempre, 
como quien talla una piedra dejando huellas que no podrán borrar 
La vida son huellas que quedan inmóviles en el camino del tiempo, 
sin poderlo alcanzar, sin poderlas cambiar
La vida es como el latir del corazón,
como nuestro respirar 
La vida es efímera y eterna
La vida es el viento raudo e indomable
La vida es corta y larga
La vida es como la luz, todo y nada
La vida es el camino hacia el balance
La vida es el presente 
La vida es amor, es sufrimiento
La vida es la verdad que te hace libre
La vida es para vivirla y aprender a vivir
La vida es el camino hacia el amor
La vida es principio y fin
La vida es el camino hacia nuestro horizonte

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

Más información en el siguiente enlace: RENACER DE COSTA RICA

En la búsqueda de la sabiduría de cada día

A diario y por la infinidad de medios que actualmente hay para comunicarnos, se habla y se promueve la sabiduría como un camino de paz para nuestras vidas, por todas partes encontramos grandes frases llenas de sabias palabras que se reproducen por todos los medios y se nos proponen como una forma de vivir mejor.

Pero, qué hacemos con todo aquello que nos llega a diario?

Muchos iniciamos decididos a que aquel camino que se nos propone es la forma de llevar nuestras vidas, convencidos que aquel es el camino que debemos seguir, pero al poco tiempo  abandonamos aquel sabio consejo, aquella sabia palabra, aquel camino lleno de sabiduría que hemos decidido seguir y continuar con nuestras costumbres y hábitos que conforman nuestro diario  vivir.

letras11-1Viendo más cerca, me doy cuenta que hoy el comercio de la sabiduría es objeto de estudio de mercados, la demanda de libros, charlas y eventos es alta y los títulos de libros ofreciendo la guía para navegar nuestra vida son incontables;  en las redes sociales se repiten infinidad de veces mensajes llenos de razones que podrían ser todo lo necesario para cambiar nuestra vida.

Pero el mundo en que vivimos manda la inmediatez sin dejarnos tiempo para si quiera darnos cuenta de que el tiempo se nos va, muchos están buscando lo que necesitan en lo material, muchos buscan en la enajenación del diario vivir las respuestas de un buen vivir, pero lejos de encontrar respuestas se va formando un vacio en nuestro interior que no sabemos cómo llenar, como darle sentido; tal vez por todo esto es que todos estamos ávidos al mágico consejo que nos lleve en el sabio caminar, y  encontrar lo que necesitamos.

Es un circulo vicioso, nuestros ser interno nos pide cosas que están más allá de lo material y esta lucha entre lo material y lo espiritual, nos hace caer en un sin sentido que hace difícil nuestra existencia.

Para mí y producto de mis crisis he llegado a reflexionar al respecto y sin proponérmelo he aterrizado en algunos esbozos de lo que podría ser el saber, por esto quisiera aportar mi forma particular de ver esto, e inicio diciendo y a manera de resumen: el vivir en el tiempo presente será lo más sabio que podamos aspirar ser…

Y lo digo de esta manera porque la sabiduría se encuentra en los lugares más hermosos que decidas estar, y en la belleza que te hable y quieras disfrutar, en la naturaleza más pura,  en la verdad de cada momento y las virtudes que te otorgan, en los errores que cometas y en los aciertos que descubras, en sitios tan cercanos que están a la vista y en lugares tan lejanos como el mismo horizonte, en lo que observas, en lo que escuches, en lo que sientas, en lo que mires sin los ojos, en lo que escuches sin oír, en lo que percibas sin que te toquen, en lo que da sentido a tu vida, en lo que digas de corazón y en lo que calles por amor, en lo que creas y te haga hacer por pasión,  en el balance y la armonía, en tu justicia, en tus injusticias, en lo que sueñes, en lo que siembres y coseches, en la ausencia, en la compañía,  en la compasión, en lo que toque tu corazón, en la vida y en la muerte, en el silencio, en lo que te compartan, en los momentos que no esperes, en lo que compartas sin esperar nada a cambio, en lo que te enseñen y tu enseñes, en tu esencia, en los que te aman, en el  presente, en lo que hagas por amor y en los momentos más dolorosos y difíciles de tu vida.

Lo dicho no me ubica entre los que viven en el tiempo presente, voy y vengo de otros tiempo, pero todo esto que describo como el camino al saber, para mi nació de darme cuenta que naturalmente la vida nos va dando todo y algunas veces nos va imponiendo cosas para aprende, para cambiar, para ser cada día más sabios, nace cuando encontré una razón perfecta para detener esa búsqueda desordenada en el pasado y el futuro, nace cuando alguien que amo y ya partió a su viaje después de la vida y me dejo dicho, “todo a su tiempo”, que comprendí que no hay una sabiduría universal y nunca la ha habido, hay muchas sabidurías, tantas como las que podamos aprender, descubrir, realizar.

Por esto pienso que la búsqueda continua de las razones para quedarme en el tiempo en que vivo, para ser libre y llegar a mi horizonte.

Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

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23 años hace

23 años hace que Dios nos regalo el privilegio de verte por primera vez, y fue una fiesta desde el primer momento, escribiste en cada día que viviste un bella historia, nos regalaste el más grande de los amores el que aun sigue siendo parte de nosotros y nos une a ti hasta hoy.
 En este día especial corazón que Dios te bendiga, que tengas la mas bella de las fiestas y te mandamos todos por aquí, la familia y Doña Daisita, Lena, Chela y yo el mayor de los abrazo.

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Para todos los padres y madres que enfrenta la muerte de uno o varios de sus hijos, existe ayuda, el grupo Renacer aquí en Costa Rica.

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Trascender

Cada uno de nosotros los que hemos perdido a un hij@ se embarcará  en un viaje que no ha hecho jamás, y tendrá que construir su propio camino de regreso, algunos le llaman trascender…. el mío lo describo hoy a siete años de esta manera:

Cuando Manri murió el único camino que veía era el fin, el fin de mi vida, de la paz en mi corazón, y en cierto modo así fue, durante mucho tiempo lo único que encontraba como camino era el fin, pero también fue el principio de muchas otras cosas.

La muerte de Manri me convirtió de cierta manera en un barco a la deriva,  durante todo ese tiempo me mantuve a la merced del movimiento de las aguas que navegaba, huracanadas y oscuras, me llevaban al dolor y al sufrimiento y de mi vida lo único que quedaba era eso y el amor por Lena mi hija y hermana de Kyke.

No me importaba nada, los días fueron eternos y me pasaba escribiendo mi dolor y llorando, y cuando me encontraba con Lena y la mamá de Kyke doña Daisita me hacia el fuerte, solo escribía y escribía como si con ello pudiera mantener su vida, como si con escribir pudiera hablarle y mantener la comunicación con mi hijo que había muerto.

Pasaba el tiempo y fue el amor por Lena y la promesa que le ofrecí a Kyke, ya muerto, la senda para buscar el camino de regreso, de regreso del mar adentro donde me llevo el dolor y la tristeza.

Fue darme cuenta que mi dolor no era el único, lo que empezó a forma un camino de regreso, fue ver a Lena mi hija sola y Daisy mamá de Kyke sufriendo todos, solos, fue darme cuenta que yo no fui el único que había perdido con la muerte de Kyke, que todos lo habíamos perdido.

También en esos días conocí a padres como nosotros  que se enfrentaban a lo mismo, habían perdido a sus hijos o hijas, cada uno con su historia  y acompañados, peros solos, enfrentaban la muerte de sus hij@s.

Estos fueron los primeros pasos de regreso de mi mar adentro, de donde me dejo la muerte de Kyke, y como dice el poema famoso, fue hacer camino al andar, empujado por el amor de Lena y el amor de Kyke, de mi decisión de regresar y de tener una vida plena. Sigue leyendo

El camino

Mi camino luego de la muerte de Kyke ha sido buscar, y ha sido buscando donde me guía el corazón, buscando a cada momento y a diario… y esta búsqueda me ha llevado a los lugares más profundos de mi ser, así como buscar en la ciencia cuántica y todo de lo que ella se deriva por ejemplo, lo busco en cada una de las personas que conozco y amo, en lo que escucho, en lo que observo, en la música, en la luz y en la ausencia de luz, en las lagrimas de alegría y de orgullo hoy podría decir que en toda mi vida.

¿Pero cuál es el camino? al compartir con todos los compañeras y compañeros de Renacer me he dado cuenta que cada uno de nosotros tiene reacciones diferente ante la pérdida de sus hij@s, el dolor, el sufrimiento, el enojo, la frustración, el desgano, la ansiedad, y una gran variedad de sensaciones y sentimientos vienen y se van, y cada una de estas llegan con diversas magnitudes y los primeros días, meses y hasta años el buscar el camino es una tarea confusa.

Nunca me gusto que me dijeran esto cuando yo camine por este camino empinado y doloroso, pero es justo decir que es natural la reacción ante la pérdida de un ser tan amado como es un hij@, y hoy, al ver el camino recorrido pienso que la manera de transitar este camino empinado y doloroso es por la parte central del mismo, sin tomar atajos ni desvíos.

Es un camino solitario, únicamente acompañado por Dios y por nuestro hij@, obni presentes, que si le permitimos es la guía y la fortaleza que nos lleva al mejor puerto ante la tempestad que implica hacernos cargo de nuestro propio dolor ante la muerte de ellos o ellas.

Hoy, luego de meditar y reflexionar, regreso a ver la senda que me trajo a este lugar, que me permite escribir esto y me doy cuenta que ha sido mucho dolor, muchas lágrimas, muchos gritos y enojos, muchos errores, y también mucho meditar, reflexionar, mucho observar el pasado y el presente; y un buen día, llego el momento que logré levantar la carga de mi propio dolor, y llegó un día que me di cuenta que al abrir mi corazón a la solidaridad y a la bondad mi carga se me hacía más pequeña.

Ha pasado el tiempo, y de la muerte de Kyke hoy la veo de muchas formas, y una de estas es que la muerte es la mayor lección de vida que podamos recibir y será así si cada uno de nosotros queramos la fuente de inspiración, guía y fuerza para cambiar nuestra vida hasta el punto de sentir y saber que se renace como una persona nueva, como un ser diferente, como una persona mejor… y el cambio continua hasta hoy.

A todos los que transitan estos caminos nos queda el recurso de saber que en los grupos Renacer habrán gente que nos entiendan, gentes que nos amaran y gentes como nosotros que podamos compartir nuestros hallazgos, reflexiones, historias, lagrimas, dolor y felicidad.

El camino se torno más llano, y el camino empinado y doloroso cambio para siempre, se empezó a llenar de flores y árboles y fue cuando el dolor y sufrimiento cobro sentido y se convirtió en amor, ya nunca más el camino será solitario y nos encontraremos con un sin fin de puertas que se abrirán que necesitan de nuestro aprendizaje que solo la muerte nos pudo enseñar.

La vida continua, el camino continua…

Aquí ManSua. Saludos.

Celebra la vida

Celebra

No sé si soñaba,

no sé si dormía,

y la voz de un ángel

dijo que te diga…

Piensa libremente,

ayuda a la gente,

y por lo que quieras,

lucha y se paciente.

Lleva poca carga,

a nada te aferres,

porque en este mundo,

nada es para siempre.

Búscate una estrella

que sea tu guía,

no hieras a nadie,

reparte alegría.

¡Celebra la vida!

que nada se guarda,

que todo te brinda,

segundo a segundo

y todos los días.

Y si alguien te engaña

al decir “te quiero”,

pon más leña al fuego

y empieza de nuevo.

No dejes que caigan

tus sueños al suelo

que mientras más amas

más cerca está el cielo.

Grita contra el odio,

contra la mentira,

que la guerra es muerte

y la paz es vida.

¡Celebra la vida!

y deja en la tierra

tu mejor semilla,

que es mucho más bella

cuando Tú ( mi Dios) me miras